Usurpaciones

Política

Malestar y temor recorrió inmediatamente de conocidas las noticias, algunos sectores que ya venían golpeados como turismo, pymes, transporte, y restaurantes, y el eco se dio especialmente en las redes sociales que multiplicaron desde las quejas, hasta las opciones (muchas muy creativas) para atenuarlas, pasando por reacciones en varios países ante situaciones similares.

“No hay nada que hacerle, somos hijos de los ´tanos´”, comentaba un empresario ante un video mostrando la fuerte reacción en algunas localidad italianas cuyos negocios se niegan a cerrar y a acatar la restricción horaria, todos agotados tras más de un año de afrontar la pandemia.

Aquí, sin embargo, las quejas venían de antes y así se sintieron en la 9 de Julio, o la General Paz debido, básicamente, al accionar de los grupos sociales reclamando nuevas ayudas. También el puerto de Buenos Aires, fue “cerrado”, aunque el conflicto allí dista del nivel que está alcanzando en Neuquén, donde el asunto amenaza radicalizarse con los piquetes a Vaca Muerta, que hasta el momento no permitió llegar a un acuerdo con los petroleros que tienen la provincia cortada, acentuando el daño de la inactividad de la pandemia, y que ayer amenazaron con profundizar.

Otro conflicto de envergadura y de muy larga data, aunque hasta ahora sin mayores explicaciones oficiales, es el que podría recrudecer con supuestas comunidades mapuches en el sur, ante la negativa ahora a desalojar una posada en Villa La Angostura, a pesar de la orden judicial de restituir la propiedad, lo que hace temer con reinstalar el fuerte conflicto de hace un par de meses en esa región, con rehenes, daños a la propiedad, e, incluso, grave daño ambiental provocados por grandes incendios de los bosques nativos.

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