10 de octubre 2005 - 00:00

Comienza el armado del Congreso poselectoral

• Cae la mayoría de bloques unipersonales • En Capital menos diputados de izquierda • Prevén récord de abstención desde 1983

Patricia Walsh
Patricia Walsh
Las elecciones legislativas de este año terminarán con un fenómeno que fue récord en 2003. En ese momento aparecieron en la Cámara de Diputados 42 bloques, en su mayoría unipersonales. Ahora, a muchos de esos legisladores les vence su mandato y en mayor medida el efecto perjudicará a la izquierda.

Si en esa ala del espectro político se lo puede ubicar a Mario Cafiero, será quien encabece la merma de bancadas haciendo desaparecer al bloque Soberanía Popular que sólo él integra.

Daniel Carbonnetto
, del MMTA, será otro representante de la izquierda que se llevará su bloque junto con el final del mandato, como Patricia Walsh, que peleará nuevamente una banca por la Capital.

En total, el vencimiento de los mandatos de diputados en diciembre supondrá la baja de 15 de los 24 bloques unipersonales que existen en la actualidad, y la mayoría de ellos desaparecerá por no renovarse las bancas.

La aparición de monobloques fue la consecuencia de la dispersión de votos que comenzó en las elecciones de 2001 y se multiplicó en 2003. Muchos deben su nacimiento a rupturas de bloques por discrepancias internas, que llevaron a más de un legislador a seguir solos
.

La situación -esos 42 bloques conviviendo en el recinto- que prometía un caos en las votaciones en diputados a la hora de formar consensos terminó tapada, en realidad, por la inactividad en la que fue cayendo el Parlamento y la unidad de criterio a la hora de presionar que fue uniendo pequeños bloques.

El fenómeno no es privativo del Congreso Nacional; un ejemplo es la Legislatura porteña, donde hay 23 bloques sobre 60 integrantes del cuerpo, muchos de ellos unipersonales. En el caso de la Cámara de Diputados nacional, hay un total de 24 bloques unipersonales, quince con mandatos que vencen el 10 de diciembre.

• Dos casos

Pero de todos ellos sólo dos llegaron al Congreso como tales: el mencionado caso de Walsh, y el de Participación Ciudadana, integrado por Daniel Esaín, que llegó a la Cámara como único representante del Partido Fiscal, creado para la elección de 2001. Esaín se hizo mediáticamente conocidohace dos meses, cuando la Asociación del Personal Legislativo tomó el recinto de sesiones en reclamo de aumentos salariales y sólo él se animó a entrar y sentarse en su banca en medio de los gritos e insultos de sindicalistas.

También desde Mendoza
Gabriel Llano, con su salida de la Cámara, hará que desaparezca -si es que algún otro «ganso» no ingresa- el Bloque Demócrata, unipersonal desde 2003 cuando terminó su mandato Gustavo Gutiérrez.

El formoseño
Pedro Vénica es un caso especial. De origen radical, organizó su bloque propio bajo el nombre Ricardo Balbín, igual que Inés Pérez Suárez lo hizo con el bloque Eva Perón cuando ingresó para completar mandato.

Si
Luis Zamora consigue una banca en estas elecciones -disputa de acuerdo con encuestas el lugar al radical Facundo Suárez Lastra-, romperá la misma suerte que seguirán otros unipersonales. Es uno de los pocos que tienen hoy perspectiva desde la izquierda para renovar y quebrar la tendencia.

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