23 de abril 2002 - 00:00

Cómo el Congreso volteó la ley ómnibus de Economía

El proyecto original del plan BONEX que el gabinete económico les mostró ayer temprano a diputados y senadores estalló en tres partes ni bien comenzó la discusión inicial con los legisladores. La bronca parlamentaria mezcló falta de consultas durante el fin de semana, poca protección policial al Congreso -de nuevo contra el secretario de Seguridad, Juan José Alvarez- y la necesidad de dividir el proyecto si el Ejecutivo pretendía resultados concretos. Finalmente no habrá, por ahora, Banco Federal, el BONEX se tratará en el Senado y los cambios al CER se realizarán mediante el proyecto de José Luis Gioja ya aprobado en el Senado.

Al mediodía, los secretarios de Economía Jorge Todesca, Lisandro Barry y Juan Carlos Pezoa llegaron al despacho de Eduardo Camaño. Los esperaban Gioja, Oscar Lamberto, Carlos Verna y Marcelo López Arias, por el Senado, y Humberto Roggero, José María Díaz Bancalari, Oraldo Britos, Graciela Camaño, Omar Becerra y Manuel Baladrón por el peronismo en Diputados.

El motivo de la reunión era discutir el borrador del proyecto ómnibus que lanzaba el canje de bonos por depósitos, modificaba el CER y disponía la creación de un Banco Federal unificando el Nación y el BICE e invitando a los bancos provinciales.

Tanto en Diputados como el Senado los ánimos venían caldeados. Después de un fin de semana de versiones y declaraciones a la prensa por parte del Ejecutivo, era muy poco en realidad lo que sabían los legisladores sobre las ideas del gobierno. Sólo contaban con cinco hojas explicando las ideas centrales del plan BONEX II, pero sin precisiones técnicas.

Cuando Todesca y Barry sacaron los primeros papeles, Roggero preguntó: «¿Este es el proyecto que ingresó?».

«No, esto es el borrador, el resto no ingresó. Estas son las ideas fuerza del proyecto», contestó Todesca.

«
¿Pero qué vamos a discutir entonces? Nosotros venimos a hablar en función del proyecto», le respondió Díaz Bancalari, uno de los representantes de Eduardo Duhalde en Diputados.

«
Ustedes no tienen cura. Nos anuncian que el proyecto entra hoy. Se pasan el fin de semana diciendo que ya está todo listo. El vocero de ABA dijo que estábamos listos para sesionar, que había quórum y nosotros ni siquiera tenemos el proyecto en la mano. Están perdiendo demasiado tiempo», les gritó Roggero.

«
¿Qué vocero de ABA? Si nosotros con los bancos no hablamos, ¿quién es el vocero de ABA?», le retrucó Barry.

«
Eduardo Amadeo», le contestó Roggero, ahora riéndose.

Volviendo a la seriedad dijo: «
Cuando esté el proyecto vuelvo», se levantó y se retiró con Díaz Bancalari.

• Segunda versión

A esa altura quedó claro que la reunión no venía bien. Britos, Graciela Camaño y Becerra se quedaron a continuar con la negociación, pero a esa altura los funcionarios de Economía tenían en claro que el proyecto ómnibus no tenía chances de avanzar y se comenzó a perfilar la segunda versión: dos proyectos por separado, plan BONEX por Senado y modificación al CER en Diputados, y abandonar por un buen rato la idea de un Banco Federal.

Cuando esto estaba ya claro,
Britos le preguntó a Todesca: «¿Quién garantiza estos bonos?». « El Estado», le dijo el viceministro. «¿Y qué aporte hacen los bancos?», retrucó el dipusindical. « Se les está canjeando por los préstamos garantizados, pero en todo caso escuchamos propuestas», dijo Todesca.

«
Por qué no pensar en que los bancos pongan 10% de los depósitos, se los devuelvan a la gente en efectivo, le ponen un poco de plata en el bolsillo y se calman», explicó Britos. « Eso es inaceptable», terminó Todesca.

Después le tocó el turno a
Barry. «La cláusula del CER que ustedes incluyen no tiene nada que ver con la que analizamos nosotros», comenzó Camaño. « Pero tomamos un proyecto de ustedes como base», dijo Barry. «¿De quién?», preguntó Becerra. « De Frigeri.» (Rodolfo Frigeri, ex ministro de Economía de Adolfo Rodríguez Saá.)

«
¿Pero no se enteraron que el único proyecto que no se tuvo encuentra en la última reunión de comisión fue el de Frigeri?», retrucó Becerra.

Al final los diputados repasaron artículo y dieron el veredicto: «
Estamos en condiciones de tratar dos cosas: bonos y CER, pero el CER los arreglamos en Diputados». Quedó claro, que el Congreso convertiría en ley el proyecto con media sanción que fija la actualización sobre la base del incremento salarial, más algunos agregados.

«
¿Entonces así no se acepta?», preguntó Todesca en relación con la ley ómnibus. «Así no va», insistieron Senadores y Diputados.

Un rato después los funcionarios volvían a Economía con el borrador bajo el brazo a comenzar a hacer cambios.
Gioja fue hasta el bloque PJ del Senado a informar el resultado de la reunión ya que, habida cuenta del fracaso, los funcionarios optaron por no continuar la gira dentro del Congreso. Un rato más tarde desde Economía llamaron nuevamente pidiendo una delegación de cinco diputados y cinco senadores para comenzar de nuevo. Pero pocos de ellos pudieron llegar al edificio de Plaza de Mayo, ya que minutos después el Congreso era cercado por los ahorristas.

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