Con disidencias, Congreso vota ir a La Haya por papeleras
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Elisa Carrió
• Medida cautelar
En uno de esos encuentros, Taiana habló por primera vez de la posibilidad de un pedido de la Argentina a La Haya para que se hiciera lugar a una medida cautelar disponiendo la suspensión de la construcción de las plantas.
Algunos de los asambleístas ambientalistas que visitaron el Congreso por esos días se entusiasmaron con que ese pedido fuera incluido en la declaración de las cámaras. Pero no será así, como tampoco se eliminará del proyecto oficial el párrafo «en caso de resultar necesario», para convertirlo casi en una orden al Ejecutivo, algo que también pidieron los entrerrianos y que entusiasmó a algunos kirchneristas. Queda claro que ninguna de esas opciones hubiera sido posible: ni el Congreso puede ordenar algo al Ejecutivo en este tema y, como explicó el propio Taiana, una medida cautelar se podría pedir sólo cuando la causa sea elevada, lo que ni siquiera esta aún firme.
Cuando esos debates comenzaron, el radicalismo se había mantenido en una posición crítica a lo actuado hasta ahora por el gobierno, junto con el ARI y buena parte de los partidos provinciales. Los peronistas federales apoyaron la opción del gobierno a La Haya, aunque sin demasiada euforia.
Pero después de la visita de los delegados de asambleístas, la situación cambió. Quizá por la participación de un radical de Entre Ríos, Sergio Varisco, en los debates, la UCR se dejó llevar por la presión de quienes hoy cortan los puentes y en 48 horas varió de criticar ampliamenteal gobierno y hasta pedir como lo hizo Federico Storani la creación de una comisión bicameral y binacional que negociara con sus pares uruguayos, a un apoyo total a la estrategia de demandar ante La Haya.
El ARI no experimentó el mismo cambio: se abstendrá de votar el proyecto oficial e irá al recinto con una declaración propia. Reclamará la reapertura de las negociaciones.
Elisa Carrió ha dicho: «Hay que entender que Tabaré Vázquez no está en condiciones de dar un paso atrás. A la Haya habría que haber ido dos años atrás».
Mientras tanto, entre los partidos provinciales se mantienen las diferencias: «La inédita decisión argentina de llevar el conflicto por el tema de las papeleras al Tribunal Internacional de la Haya, no hace más que agudizar las tensiones con el vecino país, obviando 200 años de historia en común», dijo el renovador salteño Andrés Zottos. «Llama la atención la escalada de un conflicto 'ambiental', según los dichos del presidente de la Nación, en la que se ponen en tela de juicio las relaciones bilaterales no sólo con un país hermano, sino también con un país integrante del Mercosur».
Quedó claro que el gobierno, entonces, tendrá esta semana su apoyo para concurrir al tribunal internacional, pero lejos estará de haber sumado el consenso del Congreso y de darle el brillo final de una causa nacional.




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