Elisa Carrió explicó en conferencia de prensa el esquema de gastos de campaña del ARI, junto a su candidato a legislador, Enrique Olivera, acusado de tener cuentas no declaradas en bancos del exterior.
Elisa Carrió centró su último día antes de la veda electoral en presentar la rendición de cuentas de su campaña. Fue, quizás, el momento que más disfrutó la candidata en los últimos meses. Néstor Kirchner, por la mañana, había desafiado a Carrió: «Queles diga a los argentinos cómo vive, cómo hace para hacer una campaña por dos pesos. No puede rendir cuentas de la campaña del ARI en la provincia de Buenos Aires en la campaña anterior». Poco después, el Presidente denunció, incluso, que había periodistas que protegían con «mentiras» a «alguna» candidata.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ese fue el detonador para que los aristas entraran a trabajar en el terreno que más les gusta: la austeridad en la campaña. Se organizó así una presentación donde Carrió no sólo habló de sus gastos electorales, sino que hasta mostró cuentas de su vida personal en los últimos 5 años, de los gastos del Frente para la Victoria en Capital y Buenos Aires, y hasta de los de Ricardo López Murphy y Mauricio Macri. En la misma presentación, Enrique Olivera mostró un certificado que había obtenido del HSBC que declaraba la inexistencia de cuentas a su nombre en el país, acompañado de acta notarial y prometió mostrar un certificado internacional similar que ya tramita la entidad financiera, en respuesta a la acusación que lanzó hace 48 horas el funcionario porteño Daniel Bravo.
El lugar elegido fue la sede del Instituto Hanna Arendt. Allí Carrió, junto con el arista Adrián Pérez, comenzaron advirtiendo sobre «nuevasoperaciones difamatorias» que, dicen, montará el gobierno. En esa categoría incluyen una revista de historietas que comenzaría a distribuirse hoy bajo el título de «Súper Karrió», donde se hace referencia a un personaje malvado al que se apoda «la Yegua Carrió» (sic). Relató la candidata que estarían disponibles unos 4 millones de ejemplares en papel de primera calidad.
• Semana dura
«Estamospasando una semana dura de operaciones políticas -explicó Pérez-; aparecieron boletas del ARI en la provincia de Buenos Aires que no son las oficializadas y eso puede dar lugar a impugnaciones.» Según la denuncia, se trata de copias similares a las boletas originales, pero con el número de lista alterado ya que en lugar del 47 tienen el 42, lo que habilitaría su impugnación.
Entre los números que mostró el ARI están los resúmenes del Banco Credicoop de cada uno de los créditos que tomaron los diputados del ARI con la garantía de sus sueldos por $ 30.000 para financiar la campaña.
Junto con esa rendición de cuentas, Carrió mostró su evolución patrimonial de los últimos cinco años y después se pasó al comparativo con otras fuerzas. Pérez relató que el Frente para la Victoria recibió aportes para la campaña «deconcesionarios de servicios públicos o adjudicatarios de obras públicas», algo prohibido por la ley de financiamiento de los partidos políticos.
Señaló en este caso un aporte de «Coviares,que tiene la concesión de la Autopista Buenos Aires-La Plata y eso está prohibido por ley; el oficialismo también recibió aportes de Caprisa, que tiene la concesión de distintos corredores viales e incluso también aportó Calcaterra, una empresa del grupo Macri», dijo.
Dejá tu comentario