Das Neves: "Por los Kirchner, muchos nos movemos casi desde la clandestinidad"

Política

Periodista: Usted dice que la base de su propuesta es el consenso. ¿De qué forma considera que puede recuperarse?

Das Neves: En Argentina pareciera que siempre hay una excusa para evitar debatir, como si se tuviera temor a hacerlo. Y aunque algunos de los que tenemos responsabilidades públicas nos atrevemos a decir las cosas, otros lo hacen de manera reservada por temor al poder. Desde hace dos o tres años vivimos en una situación de permanente confrontación proveniente desde el poder central, que parece tener la necesidad de encontrar un enemigo todos los días. Lo que hizo con las reservas, aprovechando que en la primera quincena de enero el Congreso estaba cerrado, fue con mala fe, y su consecuente persistencia en la confrontación demostró que ésta es la forma de actuar que pretende llevar adelante el Ejecutivo, y que por supuesto la mayoría de los argentinos nos aprueba. Primero porque un tema tan delicado como es el Fondo del Bicentenario amerita ser tratado indefectiblemente en el Congreso de la Nación, justamente para buscar consensos, y segundo, porque se está hablando de las reservas del Banco Central, que no sólo le pertenecen a todos los argentinos, sino que también garantizan estabilidad monetaria y previsibilidad.

P: ¿Qué le depara al matrimonio Kirchner a partir de ahora?

DN: A los Kirchner se les corta cada vez más el camino. El gran desafío que se les presenta ahora es el de entender que las reglas del juego han cambiado, y que deben aceptar el debate permanente, que justamente se da en el Congreso de la Nación, poder por excelencia que siempre se clausuraba cuando venía un golpe de estado y que marca la importancia de debatir y buscar consensos. Incluso me da la impresión de que el uso de las reservas a través de un decreto de necesidad y urgencia será rechazado. Pero no le deben tener temor a discutir, ya que la gente prefiere informarse a través de un debate serio y público, con cobertura mediática amplia y objetiva, en vez de escuchar discusiones que sólo sirven para expresar posturas personales. La oposición también debe tener muchísima responsabilidad, ya que actualmente como oposición misma no sirve, y no ha dado motivos para que un sector de la sociedad confíe en sus nuevos dirigentes. Parecería que se han quedado en la respuesta mediática en vez de tratar los temas a fondo.

P: ¿Cómo queda parado cobos en todo esto?

D.N: Cobos es el resultado de lo que está pasando en la política. Con una sola acción que tuvo, que fue ese voto decisivo a la madrugada durante el conflicto de la 125, sigue manteniendo esa imagen de "tipo creíble" aunque su popularidad haya caído. No olvidemos que después de aquel día, en que se comenzaba a hablar de un Cobos "héroe" y un Cobos "traidor", él se fue a Mendoza por vía terrestre para que la gente lo vitoreara por el camino. Yo en aquel momento dije que no era ni héroe ni traidor, sino una persona que cumplía con su trabajo de vicepresidente, y que se encontró con que debía realizar un desempate. Y aunque Cobos en ese momento votó en sintonía con la opinión generalizada de la sociedad y algunos ahora se sorprendan con su posición que fijó en el tema Redrado, yo no me sorprendo. El mismo Cobos que hoy reclama federalismo y consenso, si hoy fuera gobernador de Mendoza ya habría apoyado públicamente al Fondo del Bicentenario. Como dijo Perón: "no es que nosotros seamos buenos, es que los otros son horribles".

P: ¿Y qué opina de que Kirchner vuelva a asumir la conducción del PJ?

DN: Según escuché, hubo una movida telefónica dentro de un circuito compuesto por Daniel Scioli y dirigentes gremiales para comunicar que había una especie de "pedido multitudinario" para que Kirchner regresara a la presidencia del partido. Pero no hay que aceptarlo. Darle la conducción del partido a alguien que ha perdido las elecciones no está dentro de los manuales de política que yo conozca. El día que uno pierde, se debe asumir la derrota y dar un paso al costado.

P: ¿Considera que Carlos Reutemann puede llegar a ser presidenciable?

DN: Puede ser, aunque quizás es demasiado tranquilo y la gente no quiere a alguien tan calmo. Esto no es Suecia, es Argentina, y hay negociaciones durísimas que se deben afrontar de la forma más agresiva posible. Como persona, un presidente puede ser moderado, pero como negociador se debe ser contundente y no creo que Reutemann pueda serlo. Y si bien mucha gente opina que es una buen tipo, siempre sale a hablar del sector productivo pero no menciona temas igualmente importantes como la educación, la seguridad o los recursos naturales. Tengo una relación de respeto con él, pero si quiere ser presidente creo que debe concentrarse en una más amplia variedad de temas, no sólo los que él conoce.

P: ¿Y Mauricio Macri?

DN: Definitivamente no, ya que lleva dos años de gestión y aún no ha demostrado resultados. Cuando uno va a votar, piensa en lo que hizo el candidato, en sus virtudes y defectos, en si es ladrón u honesto. La forma en que se maneja Macri va a influir negativamente el día de las elecciones porque no es el perfil que busca la gente. Además no entiendo por qué muchos se sorprenden por su forma de actuar, cuando él nunca ha ocultado que es un hombre de derecha con target ideológico claro. Y considero que es bueno que no lo oculte. Al contrario, lo que está mal es que se lo ataque por ser de derecha, ya que en cualquier democracia, en diferentes países alrededor del mundo, hay hombres de izquierda, derecha y centro.

P: Y si resulta que en las internas debe competir con Duhalde o Kirchner ¿estaría dispuesto a candidatearse por fuera del PJ para no quedar fuera de la carrera presidencial?

DN: No. No me voy a travestir a esta altura de mi vida. Si bien he pasado por distintas etapas dentro de mi vida política, siempre han transcurrido dentro del partido. Esto ayuda a fortalecer el PJ, y si mi aspiración es ser presidente, tendré que pasar por las elecciones primarias.

P: Durante el mes de febrero va a encontrarse con los gobernadores de San Luis, Entre Ríos y La Pampa. ¿Se puede asumir que esta tanteando posibles compañeros de formula?


DN: No. Si bien ya nos acercamos a la recta final, sólo me reúno con ellos porque al igual que yo, están en desacuerdo con cómo se maneja el gobierno actual. Y aunque ya he comenzado a preparar la campaña, debido a la situación política que atravesamos hay que mantener muchísima reserva, y algunas cosas incluso deben hacerse casi desde la clandestinidad, ya que si llego a acercarme a un ministro, gobernador o intendente contrario al Kirchnerismo, el gobierno puede llegar a castigarlos.

P: Existe un video viral de campaña circulando por Internet que dice que Lula da Silva es su hermano gemelo. Además de un supuesto parecido físico, el spot dice que comparten similitudes políticas. ¿Cuáles son?

DN: Estoy muy identificado con el plan y accionar del presidente de Brasil. Hemos atravesado circunstancias muy similares en nuestras trayectorias políticas: venimos de hogares de familias de laburantes, somos laburantes y lo seguimos siendo. En el mundo de la política hemos pasado por buenas y malas rachas, lo cual es muy importante. A diferencia de los que ganan siempre y se creen que nunca van a perder, nosotros hemos perdido y sabemos que en esta actividad no siempre se pasa por buenos momentos. También compartimos una fuerte convicción y mucha pasión a la hora de cumplir objetivos.

P: ¿El "Modelo Chubut" es similar al modelo de Lula?

DN: Nuestra gran preocupación es la distribución de la riqueza. En Chubut no teníamos la Villa 31, pero había unos 23 barrios o villas más chicas con todas las carencias imaginables expuestas crudamente, por lo que nos abocamos a crear igualdad de oportunidades para que sus habitantes pudieran salir de esa situación. Creamos un plan en el cual se invirtieron 360 millones de pesos, y todos esos barrios pudieron contar con agua potable, cloacas, calles asfaltadas, centros de salud y escuelas. Ante esa situación la gente mejoró muchísimo su calidad de vida y queda claro que el estado debe ir más allá de lo ideológico y extender la mano frente a los sectores más vulnerables.
P: ¿Cree que en la actualidad esto se cumple en Argentina?

DN: La distribución de la riqueza esta mucho en los discursos mentirosos de los dirigentes y poco en los hechos. Distribuir la riqueza significa distribuir bienes y servicios y pensar en una sociedad con menos deudas en lo social. Hoy vemos regiones del Noroeste o el Noreste argentino que aún no han tenido una fuerte intervención del estado, especialmente en los servicios. En Argentina aún hay 20 millones de personas sin cloacas y 10 millones sin agua potable. Esto es vergonzoso, pero a la vez me lleno de orgullo cuando digo que Chubut, la tercera provincia en extensión del país, le da agua y energía al 99 por ciento de la población. El gas, fundamental en la Patagonia, le llega a un 84 por ciento de los chubutenses hemos avanzados con el sistema cloacal hasta alcanzar el 76 por ciento de los habitantes de la provincia. Hay muchas grandes ciudades que ni siquiera llegan a estos números, y esto nos pone muy contentos, porque nos da energía para recorrer el país y debatir un consenso. Ese es nuestro objetivo.

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