Defendió Kirchner envío de soldados en misión de paz

Política

M ientras el Congreso sigue esperando precisionestécnicas desde el Ejecutivo en torno al proyecto que autoriza el envío de tropas argentinas a Haití, Néstor Kirchner confirmó en público que está dispuesto a enviar soldados sólo en misión de paz. La votación de ese proyecto es el único tema previsto para la sesión de mañana en Diputados, al punto que si no existe un acuerdo para la votación, los diputados no se reunirían. De todas formas, las definiciones de Kirchner fueron lo suficientemente ambiguas como para que el gobierno se defina en un envío de tropas bajo las normas del Capítulo 6 de la Carta del Consejo de Seguridad de la ONU -que establece intervención de tropas sólo para mantenimiento de paz-o el Capítulo 7, más usado en la actualidad-que comprende misiones de imposición de la paz. Para que esta última versión sea aprobada, incluso dentro del propio bloque PJ, el gobierno deberá afinar la redacción al límite. En ese trámite se justifica la demora en enviar la iniciativa al Congreso.
Kirchner habló ayer por primera vez sobre el envío de tropas a Haití. Los términos que eligió el Presidente, durante el acto del Día de la Armada, en el apostadero naval de Dársena Norte, fueron en ese sentido: «Hacer patria es también sumarse a las misiones de paz que integre el país bajo el mandato de las Naciones Unidas» -dijo-. «Será garantizar la calidad institucional y el pleno respeto a los derechoshumanos y la dignidad del hombre en nuestro suelo y allí donde nos toque actuar
De concretarse el envío de tropas a
Haití, se trataría del primero que se realiza durante la gestión de Kirchner. Actualmente, la Argentina tiene desplegados 302 efectivos militares en Chipre y 190 en Kosovo. También hay un representante del Ejército en Timor Oriental, otro en Oriente Medio y otro en el Sahara Occidental, además de los cuatro delegados en la ONU y otro en Bélgica, sede de la OTAN.
Pero en ninguno de esos casos, ni en anteriores misiones, los militares argentinos entraron en combate ni pisaron suelo en conflicto; siempre se mantuvieron como fuerzas de paz o apoyo táctico.

•Dudas

En esta ocasión, luego de afirmaciones desde el gobierno de la intención de enviar tropas a Haití para participar del control de la seguridad en esa isla, se duda todavía del sentido completo que tendrá la misión argentina con toda la oposición y parte del duhaldismo en contra de la idea.
Ya la semana pasada, en Brasil, el ministro de Defensa,
José Pampuro, le informó a su par de ese país que la participación argentina se limitará a tareas de mantenimiento de paz y defensivas. Esto marca una clara diferencia con la postura de Brasil, que encuadrarásu tarea dentro de la resolución de Naciones Unidas de «imposición de paz», que incluye tareas menos defensivas, como el desarme de grupos de exterminio.
Pero la Argentina no es el único país donde se duda de la misión a Haití. Los senadores de la oposición chilena cuestionaron ayer la participación de sus tropas «porque
no está clara su misión» en el restablecimiento de la democracia en el país caribeño, un argumento similar al que sostienen radicales, aristas y la izquierda en Buenos Aires.
La oposición chilena rechazó el envío de 32 efectivos de la policía uniformada porque en Chile, dijeron, «hay
un problema serio de seguridad ciudadana, y ya mandar un carabinero es mucho», según explicó Baldo Prokurica, del derechista Partido Renovación Nacional. Ayer, las ministras de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear, y de Defensa, Michelle Bachelet, concurrieron al Congreso para informar sobre el envío de una segunda misión a Puerto Príncipe (la primera está allí desde hace más de 60 días).

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