3 de noviembre 2003 - 00:00

Diputados ajusta, pero enloquece al oficialismo

La conducción del peronismo en la Cámara de Diputados no quiere avanzar en la negociación por el reparto del control de las comisiones en esa Cámara hasta no definir cómo terminará la reestructuración interna que lleva adelante Eduardo Camaño y que pretende eliminar 20 de esos cuerpos internos para eficientizar costo y tiempo. La decisión del presidente de la Cámara supone, y allí está el núcleo del conflicto, contar con unos 40 cargos menos para repartir entre los bloques, si se tiene en cuenta sólo la presidencia y vicepresidencia de las comisiones, aunque los lugares a completar son aún más. Cada comisión tiene, por lo menos, diez asesores sentados y oficinas a su disposición.

En las reuniones que se mantuvieron hasta ahora, por ejemplo con los diputados macristas y otra con los santafesinos, no dejaron entrever una solución.

En todos los casos, y faltando sólo un mes para la renovación de la Cámara, José María Díaz Bancalari y Camaño -los dos únicos que parecen tener garantizados sus cargos más allá del 10 de diciembre-, se negaron a dar precisiones sobre cómo se distribuirán las comisiones
. De ese reparto están pendientes temas que no son menores como el control de la estratégica comisión de Presupuesto y Hacienda, la de Relaciones Exteriores e incluso cómo se conformará la de Asuntos Constitucionales, tres puntales del poder en la Cámara de Diputados.

Camaño
quiere terminar antes de fin de año la reforma de Diputados con una drástica reducción en la cantidad de comisiones permanentes, que en la actualidad suman 45. De ese número pasarían a 25 fusionando comisiones que tratan temas afines con dos intenciones, acelerar el tratamiento de leyes y bajar costos de funcionamiento. Aunque este último punto sería relativo ya que nadie habla de despedir empleados.

Hasta ahora cada negociación política para repartir cargos en el pasado en Diputados incrementaba la cantidad de comisiones, siempre con el noble fin de conformar a algún bloque.

El resultado nunca fue positivo: los temas se giran a más cantidad de comisiones, se demoran los debates y, a la vez, se incrementó la estructura de personal para nombrar cargos en cada una.

Camaño
propone, entonces, reducir la cantidad de comisiones a su número histórico fusionando las que tratan temas similares o que pueden concentrar el debate de otras.

Pero, como sucede normalmente, la oportunidad para hacerlo se le está complicando al jefe de los Diputados.

Eduardo Duhalde
y Néstor Kirchner se pusieron de acuerdo en que Camaño continuará siendo presidente del cuerpo, al menos por dos años más, y Díaz Bancalari seguirá comandando la bancada PJ.

Ese control absoluto del poder el PJ en esa Cámara en manos de la provincia de Buenos Aires acota el margen de maniobra ya que los bonaerenses deberán repartir las presidencias de comisión como en un juego de ajedrez. Si a eso se le suma la intención de reducir los cargos casi a la mitad, el potencial conflicto puede volverse ingobernable.

• Discusión

Los diputados santafesinos, Oscar Lamberto, Julio Gutiérrez, Angel Baltuzzi, María del Carmen Alarcón, Pedro González, Jorge Giorgetti y Vilma Foresi, se reunieron el jueves pasado con Camaño y Díaz Bancalari para tantear al terreno. A Santa Fe, que tuvo una de las mejores performances electorales para el PJ, le ha tocado hasta ahora una vicepresidencia del bloque oficialista destinada a Gutiérrez. Pero nada se había hablado de comisiones. «Ustedes, los bonaerenses, se quedaron con la presidencia de la cámara y del bloque. La provincia de Buenos Aires no puede pedir el control ni de una comisión», le dijeron los santafesinos. «Hay 30 diputados peronistas que no están viniendo a ninguna sesión y eso significa que ya hay bronca», advirtieron.

Continúa por lo bajo, además, la discusión sobre si
Oscar Lamberto volverá a controlar Presupuesto y Hacienda o ésta permanecerá en manos del jujeño Carlos Snopek. Allí todo depende de la voluntad no sólo de Kirchner sino también de Roberto Lavagna -inclusive de la opinión de Cristina Kirchner-. La discusión gira entre mantener a alguien de bajo perfil como Snopek o facilitar la entrada de Lamberto, que tiene larga experiencia en el control de ese cuerpo.

De todas formas, los santafesinos salieron de la reunión sin tener respuesta práctica de ninguna cuestión, salvo la promesa futura que la distribución se hará tomando en cuenta las regiones geográficas y los sectores internos del peronismo.

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