Diputados PJ: duros versus pactistas por fractura del bloque
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José María Díaz Bancalari
Pero hay otros, entre los que puede mencionarse a Gustavo Ferri -yerno de Duhalde-, Graciela Camaño, Marina Cassese, Jorge Villaverde y el propio Díaz Bancalari, que creen que no todo está perdido en sus vidas.
En algunos casos, son los mismos que hace una semana empezaron a pensar si no era tiempo de que Duhalde relevara a los suyos del compromiso de un futuro complicado si se mantenían fuera de la galaxia oficialista, pero quedaron desubicados cuando su líder se limitó a refugiarse en Uruguay sin dejar indicaciones. Definir estos números no es una mera operación de política interna del PJ: el resultado indicará si Néstor Kirchner tiene o no quórum propio, en exceso y garantizado por los próximos dos años.
Uno de los puntos de desconfianza del duhaldismo duro en relación con las verdaderas intenciones de Díaz Bancalari son los números. El ex candidato a senador junto a Hilda Chiche Duhalde habló de la creación de una bancada opositora de «24 bonaerenses más algunos amigos», cuando la idea de formar un frente peronista opositor al gobierno incluye muchos más legisladores como, por ejemplo, a todo el adolfismo y los menemistas que aún quedan en el recinto. Díaz Bancalari, ciertamente, no quiere eso.
Un rápido punteo entre los bonaerenses derrotados indica claramente que las voluntades no están mayoritariamente a favor de la guerra. Por el contrario, hasta quienes proponen una agenda económica para diferenciarse del gobierno demuestran que la intención no es complicarle la vida a Roberto Lavagna.
Son esos legisladores los que plantean que la división hoy entre PJ duhaldista y kirchnerismo tiene que pasar por «alineamientos en lo económico más que en lo político».
Plantean reducir el impuesto al cheque -algo que también pide el «duro» Jorge Casanova- y trabajar en financiar esa baja con las complejas e indefinidas derivaciones de fondos que el gobierno incluyó en la Jurisdicción 91 -Obligaciones a cargo del Tesoro por más de $ 9.000 millones. Es decir, una patada en el estómago del gobierno, pero de la que hay vuelta.
«Entendemos que está subvaluando los recursos, pero entendemos la actitud austera del gobierno en no sobreestimar en medio de una negociación con organismos internacionales», explica Cassese, con un razonamiento tan angelical como filoso. «Nada le cuesta al gobierno, entonces, reasignar algunas partidas para poder volver a trabajar en el tema retenciones. Nuestra actitud es transitar hacia algunas medidas microeconómicas que consideramos imprescindibles», termina.
El duhaldismo ha dicho que esta semana quiere sesionar. No tiene la fuerza de hace 20 días para imponer un pedido de ese tipo, pero Eduardo Camaño está obligado a convocar al recinto cuando cualquier diputado lo pida. Y el kirchnerismo también tiene agenda. Pero todos estarán mirando el próximo miércoles hacia la Cumbre de Mar del Plata, por lo que el primer ensayo poselectoral en el recinto podría demorarse una semana más.




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