14 de octubre 2005 - 00:00

Dos dirigentes clave, en episodios de violencia

La disputa política entre Aníbal Fernández y Eduardo Camaño por el peronismo de Quilmes tuvo un desenlace previsible: grupos de militantes alineados con ambos dirigentes protagonizaron ayer un violento incidente que dejó siete heridos, uno de ellos de gravedad. Penosa realidad de la Argentina con altos funcionarios complicados en hechos gravísimos.

El hecho se registró pasado el mediodía, cuando punteros del PJ que responden a Camaño se enfrentaron a golpes con otros de Sergio Villordo, el intendente de Quilmes, que responde al ministro del Interior.

Las versiones sobre cómo se desató la gresca difieren según quién las relate. Antonio Solivaret, apoderado de Villordo, acusó a los militantes ligados a Camaño de iniciar la pelea cuando los punteros del Frente para la Victoria (FpV) estaban pegando carteles.

En tanto, su rival y candidatoa primer concejal del PJ, Alberto De Fazio, aseguró que la agresión la comenzaron los alineados con el intendente y el ministro Fernández, ante lo cual los militantes del duhaldismo sólo se limitaron a defenderse de los ataques.

De Fazio
fue más específico: dijo que en Quilmes opera una «banda manejada por dos personas con libertad condicional: el 'Dedo' Becerra y Marcelo Mayo» que « movilizan a unas 60 personas armadas que agreden desde hace meses a los dirigentes duhaldistas de la zona».

• Primero amenazas

El enfrentamiento, en rigor, se había iniciado en horas de la madrugada cuando militantes de ambos sectores políticos habrían tenido un primer entredicho -en este caso, solamente a través de amenazas verbales-, en la zona de San Francisco Solano, durante la madrugada.

Pero el episodio de mayor gravedad se produjo, pasado el mediodía, en Quilmes centro, cuando se cruzaron militantes duhaldistas y kirchneristas mientras realizaban pintadas y pegatina de carteles sobre la calle Brandsen, entre Matienzo y Mitre.

El saldo de la pelea: tres heridos, uno de ellos de gravedad, de nombre
Ricardo Gaspar, 37 años de edad, que según Solivaret, anoche permanecía «en coma», internado en la Clínica Modelo de Quilmes. Su hermano,en tanto, había sido herido en un hombro.

«Acusamos directamente al camañismo por los incidentes ocurridos»,
dijo el apoderado de Villordo mientras los voceros del presidente de la Cámara de Diputados aseguraron que el ataque fue efectuado por militantes que responden políticamente al intendente y al ministro, y que, además, portan armas de fuego.

«En Quilmes actúa una banda que impide a los demás partidos, sean del peronismo, el radicalismo o la izquierda, pegar carteles»,
denunció ayer el vocero de Camaño. En tanto, De Fazio informó que el presidente de la Cámara de Diputados se había comunicado previamente con el viceministro de Seguridad bonaerense, Martín Arias Duval, para que disponga una custodia policial ante los hechos violentos que se venían sucediendo.

• Cinco denuncias

A su vez, el candidato denunció que desde hace meses se suceden ataques contra militantes del duhaldismo y aseguró que, como consecuencia de éstos, desde su sector se radicaron «cinco denuncias penales» a pesar de lo cual «ni la Policía de la provincia de Buenos Aires ni la Justicia hicieron nada para evitarlo». Obvio ataque contra la impunidad del gobierno.

En tanto,
Solivaret dijo que «dos camionetas y un colectivo», donde se trasladaban militantes vinculados a Camaño, bloquearon el paso de los militantes a quienes agredieron con objetos contundentes, entre ellos, «un machete».

Por su parte, De Fazio afirmó que los kirchneristas aparecieron en un micro color blanco con la inscripción « Kirchner», una camioneta Ford F-100 gris, otra camioneta del mismo color, un Renault 12 y un Volkswagen Golf rojo. De los vehículos -según consta en el expediente- bajaron unas 40 personas con remeras con la inscripción «Cristina Kirchner», una de las cuales portaba un arma de fuego.

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