31 de julio 2003 - 00:00

Duhalde reivindicó su gestión con visita sorpresiva a Scioli

Duhalde tuvo ayer un gesto sintomático: visitó a Daniel Scioli en el Senado, a la misma hora del acto de Néstor Kirchner y Felipe Solá en La Plata (ver aparte). El respaldo al vicepresidente cuidó las formas y no afectó la difusión mediática del acuerdo de asistencia social entre la Nación y la provincia de Buenos Aires: pasaron 30 minutos entre la conferencia de prensa del ex designado y la cumbre del Presidente con el gobernador que busca la reelección. Hasta pareció coordinado.

Duhalde
se prodigó en elogios al gobierno delante de micrófonos y cámaras de TV, tras la charla a solas con el vicepresidente. Cuando le preguntaron qué puntaje le daba a la actual gestión, respondió «de 1 a 10, le pongo 10». Fue más generoso que Raúl Alfonsín con su correligionario Fernando de la Rúa. En agosto de 2000, a 8 meses de asunción de la Alianza, el cacique de Chascomús calificó con «7» la administración delarruista «por la lentitud», según explicó a los periodistas. El radical estaba en pleno escándalo por el supuesto pago de coimas por la reforma laboral.

«He venido a visitar al vicepresidente como hice antes con el Presidente, a quien le expresé mi orgullo como argentino por la tarea que está realizando»,
afirmó el caudillo de Lomas de Zamora, que la noche anterior había combinado telefónicamente la hora exacta del encuentro con Scioli.

«Ustedes recordarán que en la campaña electoral yo planteaba que estábamos frente a una posibilidad de renovación, pero realmente el gobierno se ha iniciado con una fuerza extraordinaria y con una capacidad que yo conocía y que la gente está aprendiendo a conocer»,
sonrió el ex presidente. «Estamos inmersos en un proceso de cambio que, además del apoyo de la gente, revela un gran coraje de quienes están gobernando», homenajeó al sucesor en la Casa Rosada.

• Diferencia

Sólo marcó una diferencia en público: «Yo apoyo a los candidatos justicialistas de todo el país, pero personalmente no voy a concurrir a actos, aunque pondré el hombro», anunció. Hizo la salvedad de que había compartido tribuna con Ramón Puerta en Misiones por «compromisos previos». Y negó que su aval al senador del NEA fuera motivo de distanciamiento, a raíz de la inclinación kirchnerista por el rival de Puerta, Carlos Rovira, quien peleará la permanencia en la gobernación desde afuera del partido peronista. «Es un tema que hemos hablado con Kirchner y está totalmente aclarado», relativizó Duhalde cualquier discrepancia.

Scioli
, que lo acompañó en la rueda con «movileros» y cronistas parlamentarios, sostuvo que «Duhalde dejó una Argentina estabilizada política, económicay socialmente, en inmejorables condiciones para emprender ahora un camino de producción y creación de puestos de trabajo».

A puertas cerradas, los gestos amistosos entre el bonaerense y el vice se habían multiplicado. «¡Uy, qué lindo está el despacho; está casi igual a cuando yo lo ocupé!», saludó Duhalde al anfitrión a las 11 de ayer. Se puso nostálgico y evocó su paso por la vicepresidencia entre 1989 y 1991. «¡Cuántos recuerdos!», repitió.

«Daniel, quería decirte que estoy recibiendo muy buenos comentarios de tu gestión»,
palmeó la espalda del vicepresidente. «Eduardo, vos sabés que te estoy muy agradecido por lo que me permitiste hacer en la Secretaría de Turismo y Deportes; acá trató de poner en práctica lo que nos inculcaste en tu gestión», devolvió gentilezas. Aprovechó un breve raid de Miguel Angel Picheto, presidente del bloque PJ senatorial, para señalar que «Kirchner está haciendo lo que la gente espera», en un híbrido entre elogio y velada crítica. Picheto es de los pocos senadores que permanecen en Buenos Aires, a pesar del receso de invierno. La mayoría de sus colegas están descansando en sus distritos o haciendo campaña (aunque hay excepciones, por caso, el neuquino Pedro Salvatori, del MPN, que viajó a México a la II Conferencia Interparlamentaria de Energía).

Repasó junto al vice las próximas elecciones en el interior. Scioli subrayó que «estoy a disposición del peronismo de la provincia de Buenos Aires para lo que necesiten». Duhalde agradeció y redobló su apuesta por Puerta en Misiones. «Estoy seguro de que Ramón va a ganar», vaticinó sin dudar. Evitó meterse en la puja porteña (donde el PJ acompaña a Mauricio Macri y el Ejecutivo, a Aníbal Ibarra) y, a continuación, deslizó un halago al gobierno. «La verdad es que los índices de aprobación de la sociedad son muy altos; es para entusiasmarse», comentó antes de retirarse.

Dejá tu comentario

Te puede interesar