1 de diciembre 2003 - 00:00

Duhalde va por todo el poder

Eduardo Duhalde está consolidando su avance en el control de la Cámara de Diputados. Ya tiene asegurados dos puestos clave: la presidencia del cuerpo para Eduardo Camaño y la del bloque PJ para José María Díaz Bancalari. A eso le sumará la jefatura de una larga lista de comisiones para sus seguidores, como nunca se vio hasta ahora. De esa forma, Duhalde ratifica la estrategia que aplica en territorio bonaerense: allí cercó a Felipe Solá; ahora, en Diputados, a Néstor Kirchner.

El duhaldismo está confirmando que la Cámara de Diputados será el centro de poder desde donde el bonaerense intentará ejercer su supremacía en el control del peronismo. A los cargos estratégicos que ya mantiene como la presidencia de la Cámara y la jefatura del bloque justicialista, Duhalde ahora quiere sumar la presidencia de las principales comisiones para diputados de la provincia de Buenos Aires. Incluso habrá lugares reservados a futuro para el caso de legisladores que ocupan hoy ministerios, pero que pueden volver a ocupar bancas. Es el caso de José Pampuro, Juan José Alvarez y Aníbal Fernández que, a pesar de ser ministros, concurrirán hoy a recibir sus diplomas como diputados electos. Pampuro y Alvarez tienen una posición definida: ambos piden licencia para continuar en sus carteras en la Nación y las provincias. Menos claro es el caso de Fernández que anunció su renuncia a la banca, pero aún no la ha efectivizado y se cree que lo hará recién después de darse el gusto de recibir el diploma de legislador, para continuar en el Ministerio del Interior.

Pero si hay algo claro hasta ahora es que el poder de los duhaldistas en las comisiones aumenta este año de manera significativa: Carlos Ruckauf tiene asegurada por ahora la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores, una de las más envidiadas por los diputados, aunque más no sea por la cantidad de viajes por el mundo que deben realizar sus integrantes. Algo que, sin duda, debe de haber estado en la mente de Ruckauf a la hora de elegirla. Pero la decisión no es pacífica. La nominación ya ha provocado un escándalo en el Congreso: los integrantes del grupo Talcahuano y los kirchneristas en general se oponen y promueven para ese cargo a Gerardo Conte Grand.

En Familia, Mujer y Minoridad quedaría Nélida Doga, que fue ministra de Acción Social del gobierno de Duhalde y, en realidad, será como si la propia Hilda Chiche González ocupara el lugar. La ex primera dama dijo en varias ocasiones que no quiere tener el manejo de ninguna comisión, siguiendo quizás el mismo estilo de su marido de aparecer lejos de las decisiones que pueden ponerlo en conflicto con Néstor Kirchner.

Pero aunque sea una mínima sorpresa se guarda en relación con la Comisión de Asuntos Municipales. Chiche ya dijo que es uno de los temas que le interesan, pero la comisión también está pedida por los kirchneristas y el candidato allí es el fueguino Daniel Gallo.

Duhalde conservará el control de la Comisión de Defensa, con Jorge Villaverde a la cabeza, la de Finanzas que continuará presidiendo Rodolfo Frigeri, Justicia con María del Carmen Falbo, Legislación del Trabajo donde sigue Saúl Ubaldini y sumará Mercosur para Alfredo Atanasof y, quizás, Seguridad Interior, hoy en manos del radicalismo pero que pasaría al PJ para Jorge Casanovas o, eventualmente, como lugar de reserva para Juan José Alvarez.

• Presencia extraña

La Comisión de Cultura hoy está comandada por el radicalismo, pero el PJ la quiere para otra bonaerense, Irma Roy. La comisión, además, contará con una presencia extraña a la problemática cultural: el santafesino Oscar Lamberto que, cansado de las disputas por temas económicos y afuera de la carrera por el control de la Comisión de Presupuesto y Hacienda -que Roberto Lavagna quiere conservar para el jujeño Carlos Snopek-, decidió bajar el perfil y abrir su agenda a otros temas.

Lamberto, de todas formas, está confirmado como presidente de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, encargada de controlar la forma en que el gobierno ejecuta el gasto, entre otras cosas, y nexo con la Auditoría General de la Nación.

La negociación de la asignación de comisiones está siendo supervisada por el santacruceño Eduardo Arnold, designado nuevo vicepresidente de la Cámara en reemplazo de Oraldo Britos, pero bajo la mirada diaria de Alberto Fernández y hasta el propio Néstor Kirchner desde la Casa Rosada. Por eso existe expectativa en que pueda haber algún veto final desde el Ejecutivo, esperanza que conserva el grupo Talcahuano y el resto de los kirchneristas para hacerse del control de alguna otra comisión.

El resto de las definiciones comprende la Comisión de Asuntos Constitucionales, que continuará en manos del salteño Juan Manuel Urtubey, Legislación General para el santafesino Angel Baltuzzi -lugar que ocupaba el actual interventor del Correo Argentino Eduardo Di Cola-, Educación, pedida por la entrerriana Blanca Osuna, seguidora de Jorge Busti y Tercera Edad, que quedaría bajo control de María América González, alejada de Elisa Carrió y cada vez más cercana a los Kirchner.

Hay dos comisiones clave hoy para los planes de gobierno del Presidente que los kirchneristas reclamaron desde un primer momento: Energía y Combustibles e Intereses Marítimos. En la primera hasta ahora reinaba Arturo Lafalla, pero hoy tiene dos candidatos: Silvia Esteban y Daniel Varizat, ambos santacruceños de máxima confianza del Presidente y conocedores de sus ideas sobre la industria del petróleo. En la segunda se busca cerrar un acuerdo con Chubut donde los candidatos podrían ser Hugo Cisterna o Eduardo De Bernardi.

Mientras tanto, el menemismo debería contentarse con resignar la Comisión de Agricultura y Ganadería para dejarla en manos de una santafesina y pasar a Adrián Menem a la presidencia de la Comisión de Industria, mientras que Alejandra Oviedo se resiste a entregar el control de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento.

Al radicalismo, mientras tanto, se le reserva el control de ocho comisiones. El PJ en este punto quiere mantener una regla que es casi una venganza: «Cuando el peronismo tuvo 101 diputados en el 99, la UCR le dio sólo 10 comisiones. Eso no lo olvidamos, ahora el radicalismo tiene la mitad de las bancas que tenía».

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