Duhalde y Kirchner calientan el invierno con otro cruce de críticas

Política

Son caudillos justicialistas, subyugados simpatizantes del menemismo y ex gobernadores provinciales. En nombre del peronismo, uno fue electo senador por la provincia de Buenos Aires, pero renunció para hacerse cargo de la Presidencia. El otro juró una diputación por el mismo distrito, pero sin renunciar asumió la secretaria general del bloque regional que ideó el primero. Fueron socios políticos para tomar el poder en 2003, pero ahora se sacan chispas. Los dos ostentan un papiro que pocos tienen, entre ellos su ex jefe de los '90: volver a ser presidente de la Nación.

Los duros cruces entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde volvieron a la arena política con más fuerza. Con el reloj en cuenta regresiva para las elecciones de 2011, se multiplican los roces y las críticas.

El último encontronazo entre los apotegmas del peronismo ubica al patagónico en un acto oficial en Santiago del Estero y al lomense del otro lado del tubo de un teléfono. Irónico, Kirchner ayer le repreguntó a un periodista que lo interrogó por el temor que le despertaba la candidatura de Duhalde. "¿Y ese quién es?". Furioso, Duhalde replicó hoy en diálogo con una radio porteña. "Kirchner no quiere a (Hugo) Moyano porque no lo puede manejar" porque el camionero es "un líder que no acepta indicaciones".

La acusación de ignoto del ex mandatario se condice que la imputación de timorato del ex presidente. Las chispas arden a 15 meses de los comicios. Cuando falte menos serán centelleos.

Mientras Kirchner abona la teoría de "sacarse las urnas de la cabeza", Duhalde sólo piensa en levantar la bandera de un gran acuerdo opositor que "tenga un compromiso ético de llevar adelante políticas" convenidas previamente "gane quien gane". Su gran pacto "no tiene que ver mezclar dirigentes del peronismo federal con dirigentes de otros partidos, hay que llegar a acuerdos", aclaró.

Para Duhalde es necesario pasar por una interna para salir fortalecido, aunque no sea la justicialista. "Este sector que se está gestando (por el peronismo federal) es muy poderoso, y lo interesante es que tuviéramos una elección interna el 14 de agosto, porque saldría muy potenciado el que la ganara".

Para Kirchner la fortaleza se logrará con las elecciones dentro del PJ. "Por supuesto" que habrá selección de candidato único, retrucó cuando le preguntaron por las internas, porque es un "partido democrático, con internas abiertas y amplias", completó en contradicción con Duhalde. Y aunque repite una y otra vez que no va a "hablar de candidaturas" volvió a instalar ¿por cábala? una vieja duda que lo benefició en 2007: en 2011 "puede haber pingüino, puede haber pingüina".

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