El gobierno aísla a los legisladores que votarán reforma a Magistratura
A horas de votarse la polémica reforma del Consejo de la Magistratura, que le dará más poder al Ejecutivo en la designación y en el desplazamiento de jueces, el gobierno busca retener los votos que le permitirán contar con esa ley, que se tratará el miércoles. Hoy, rompiendo una tradición que dice que el diputado no trabaja en lunes, ha llamado a los que le responden al kirchnerismo para un encierro en el Palacio del Congreso. Recibirán charlas de adoctrinamiento sobre la legalidad del proyecto para disipar el miedo de algunos a votar una ley que podría ser inconstitucional y que encima agrede a jueces que el día de mañana -cuando el péndulo esté del otro lado- pueden tomar represalias sobre los políticos. Por la noche, los llevarán en ómnibus a la sede del PJ en la porteña calle Matheu y les propinarán asado y empanadas hasta que la madrugada los sorprenda, una forma de precipitar una camaradería que tiene que durar hasta el miércoles, cuando se trate la polémica ley. El oficialismo dice que tiene los 129 votos para aprobarla, pero tanto afán por aislar a la propia tropa despierta alguna duda.
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Alberto Balestrini
• Inquietud
Al gobierno le inquieta la posibilidad de que jueces del interior del país fuera de su órbita de influencia puedan acoger demandas reclamando la falta de acuerdo entre esta ley y la Constitución nacional. De hecho, el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal ya interpuso una demanda en este sentido ante la Justicia, y el presidente de la Corte Suprema, Enrique Petracchi, rechazó una invitación a debatir el tema para evitar un prejuzgamiento.
El kirchnerismo necesita 129 votos afirmativos para convertir en ley el proyecto. Hoy la base de diputados oficialistas que apoyarán la reforma el miércoles en la Cámara baja es de 116 diputados. Pero hay que sumarle los votos de al menos otros 10 legisladores de la UCR y del interior aliados al gobierno. Se trata de Miguel Bonasso, Eduardo Lorenzo Borocotó, Gustavo Canteros (Proyecto Corrientes), los sanjuaninos Guillermo Baigorri (Vida y Compromiso) y Adriana Marino (Producción y Trabajo), el ex gobernador correntino Ricardo Colombi, el fueguino Ricardo Wilder (Frente Unidad Provincial), los santiagueños Daniel Brue y Cristian Oliva (Frente Cívico) y el catamarqueño Genaro Collantes (Frente Cívico y Social).
Aunque este cóctel de votos deja al Frente para la Victoria al borde de cumplir su objetivo, ayer los diputados cordobeses del Frente Nuevo de Luis Juez le agregaron una nueva cuota de suspenso a la votación. A través de un comunicado que lleva por título: «En esto, no estamos de acuerdo», Daniel Giacomino, Raúl Merino, Francisco Delich, Norma Morandini y Gumersindo Alonso, plantearon sus argumentos para votar en contra del gobierno si no hay cambios sustanciales en el proyecto.
Los legisladores cordobeses reclaman que las votaciones se resuelvan por simple mayoría o que haya cambios en la composición propuesta, modificaciones que no contempla el actual proyecto que pretende aprobar el kirchnerismo, según publicó ayer el diario cordobés «La Voz del Interior». «No podemos acompañar el proyecto del oficialismo si éste no garantiza el equilibrio de poderes que establece la Constitución nacional, valor que merece ser ponderado por sobre cualquier aspecto en toda institución de la Justicia», señala el documento.
Sin embargo, el kirchnerismo rechazará cualquier propuesta de modificar en la Cámara de Diputados el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura. Y aunque cediera parcialmente en algún artículo, luego el Senado podría insistir en la versión original y convertirla en ley.




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