El Papa aceptó la renuncia de Baseotto
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Antonio Baseotto
Como el Vaticano se negó a remover al obispo inmediatamente, el gobierno argentino le quitó el rango de subsecretario y el sueldo que el Estado paga al obispo castrense y lo desconoció en ese cargo.
Luego de la polémica, se iniciaron gestiones reservadas entre el Ejecutivo y el Vaticano -a través de la Nunciatura Apostólica y la secretaría de Culto, que encabeza Guillermo Oliveri-, para estudiar distintas alternativas.
Ahora, con la aceptación de la renuncia, estas gestiones continuarán para designar al sucesor de Baseotto, que debe contar con el aval del gobierno argentino, tal como lo establece el acuerdo de creación de la diócesis militar firmado por el Vaticano y la Argentina en 1957.
La Iglesia argentina ya envió a Roma una terna de candidatos que estaría integrada por los obispos de Chascomús, Carlos Malfa; de Avellaneda, Rubén Frassia; y un tercero que podría ser el obispo de Rafaela, Carlos Franzini, según distintas fuentes.
La última aparición pública de Baseotto se produjo el pasado 29 de abril cuando cumplió 50 años de ordenación sacerdotal en la Congregación del Santísimo Redentor, que celebró con una misa en el templo parroquial de Nuestra Señora de las Victorias.
En cuanto a su reemplazante interino, monseñor Candia, venía desempeñándonse como vicario general del obispado castrense, luego de trabajar como capellán en el Colegio Militar de la Nación y en las Fuerzas de las Naciones Unidas en Chipre.
Además, fue jefe del servicio religioso del Comando de Institutos Militares y jefe del servicio religioso del II Cuerpo de Ejército.



