4 de mayo 2006 - 00:00

El pueblo que no se resigna a vivir frente a una "pipa"

La pulsión ambientalista gana otros terrenos, además delas papeleras, en Gualeguaychú. Un letrero advierte contrael uso de plásticos. ¿Vaticinio de nuevas campañas?
La pulsión ambientalista gana otros terrenos, además de las papeleras, en Gualeguaychú. Un letrero advierte contra el uso de plásticos. ¿Vaticinio de nuevas campañas?
Gualeguaychú- Sin grises ni anuncios tibios. Los vecinos de esta ciudad esperan la llegada, mañana, de Néstor Kirchner atrincherados en una postura irreductible: sólo estarán satisfechos si el Presidente se manifiesta expresamente en contra de la instalación de las papeleras en Fray Bentos. Los asambleístas recibirán al patagónico con un mensaje preciso y terminante: le plantearán que no los conforma que la Argentina acuerde realizar controles y monitoreos ambientales sobre el funcionamiento de las pasteras que se están construyendo, a paso veloz, en la orilla este del río Uruguay. Se fijó, incluso, una consigna que reza «No a los controles; No a las papeleras; Sí a la licencia social», que expresa la postura, innegociable, que reina en Gualeguaychú y contrasta con la percepción de la Casa Rosada y la Cancillería que sostienen que no se podrá detener la construcción de las papeleras. El último punto refleja hasta qué punto en esta ciudad no hay resignación a convivir con la enorme «pipa» de 130 metros que está montando la empresa Botnia. La «licencia social» es una figura legal e institucionalsegún la cual un emprendimiento de dimensiones debe ser avalado por los vecinos. La Asamblea Ambiental del río Uruguay, que está de sesión diaria desde el lunes, resolvió los tres ejes de la proclama que plantearán a través de un documento que pretenden sea leído, frente a Kirchner, por uno de los asambleístas. Como símbolo del daño actual y futuro, la intención es que lo haga una embarazada. En ese texto, los vecinos repetirán su mensaje emblemático: «no a las papeleras», pero no como una maniobra para forzar a las empresas Botnia y ENCE a utilizar el sistema menos contaminante sino, directamente, para que no construyan las plantas.

  • Documento

  • Anoche, reunidos en la Casa de la Cultura, se terminaba de definir el contenido del documento que se leerá frente a Kirchner. Con ese panorama, se encontrará el Presidente cuando mañana al mediodía, rodeado de gobernadores e intendentes, se plante en el escenario del Corsódromo Municipal, como orador principal del acto al que, se estima, concurrirán más de 40 mil personas. La visita está, entonces, cruzada por una doble sensación: se aplaude que, finalmente, Kirchner se zambulla en un tema que consume días y noches de los vecinos de Gualeguaychú pero temen una decepción del primer mandatario. «Que no crea que con la presentación en La Haya nos quedamos conformes», explicó un asambleísta, en referencia a que para hoy está previsto que el gobierno presente una demanda ante ese tribunal internacional. Una respuesta privada del Presidente a un grupo de asambleístas que lo visitó en la Casa Rosada aparece, por estas horas, cómo un bálsamo en la tormenta de temores y deseos que sacude a esta ciudad.

    «Presidente, necesitamos que diga algo, que venga con nosotros a Gualeguaychú», lo encaró un vecino cuando, un mes atrás, junto con otros fue recibido por Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en Capital Federal. «Voy a ir el día que tenga algo para darles», les dijo, entonces, el mandatario.

    Esa frase adquirió ahora un sentido profético: en la visión particular de estos entrerrianos que viven más cerca de Capital Federal que de Paraná, su capital provincial, supone que roto el diálogo entre Kirchner y Tabaré Vázquez, el presidente argentinopateará el tablero y « jugará a fondo», se ilusionan. Sobre ese dato debe ponerse especial atención: Gualeguaychú se convirtió en una ciudad que respira debate e información sobre las papeleras y sus riesgos, lo que eleva el nivel de demanda acerca de la postura que deberá expresar Kirchner en su visita de mañana.

    Anoche, en tanto, los asambleístas esperaban una respuesta del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, al pedido trasmitido por el vicegobernador, Pedro Guastavino, para que, en su paso por la ciudad, el Presidente reciba en audiencia a un grupo de asambleístas.

    Sobre ese límite, muy borroso, deberá moverse el patagónico. Para Gualeguaychú, la presencia del Presidente es un éxito en sí pero, al mismo tiempo, no alcanza. Entonces, si lo que Kirchner ofrece no los satisface, están dispuestos a avanzar más allá de lo previsible para defender su posición. ¿Qué podría ocurrir? Quizá, como susurran algunos asambleístas, el bloqueo del puente a Fray Bentos se reponga acompañado por otro corte, en ese caso, de la Ruta Nacional 14, principal conexión del transporte terrestre con Brasil. Las consecuencias, en ese caso, serían mucho mayores al cierre de la Ruta 136.

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