10 de septiembre 2026 - 14:12

En menos de 24 horas, se expuso la debilidad de las alianzas de La Libertad Avanza en el Congreso

En Diputados, la oposición le arrebató el control parlamentario con dos temas que incomodan a la Casa Rosada. En paralelo, Patricia Bullrich debió desactivar la sesión de este jueves en el Senado por falta de votos en un proyecto de su autoría. Los gobernadores hacen valer su voto "ley por ley" y se acumulan los proyectos.

Milei ya no cuenta con el apoyo incondicional de los aliados. 

Milei ya no cuenta con el apoyo incondicional de los aliados. 

Mariano Fuchila

Miércoles negro para La Libertad Avanza en el Congreso. A menos de una semana de que el gobierno de Javier Milei apostara a la causa Malvinas para copar la agenda, en Diputados la oposición le arrebató el control parlamentario con dos temas que incomodan a la Casa Rosada. En paralelo, Patricia Bullrich debió desactivar la sesión de este jueves en el Senado por falta de votos en un proyecto de su autoría. En el medio, se acumulan iniciativas: los gobernadores negocian ley por ley y ya no se muestran dóciles como lo hicieron luego del triunfo libertario en las elecciones de medio término.

Es cierto: el oficialismo se anotó dos porotos este miércoles. Tras dos plenarios de comisiones, los senadores del oficialismo y aliados dejaron listos para llevar al recinto dos proyectos que Milei prioriza. Por un lado, Inocencia Fiscal 2. Por otro, la nueva Carta Orgánica del Banco Central. Esta última es la principal apuesta del Presidente para terminar de erradicar la inflación. El objetivo de Bullrich es llevar ambos temas al recinto lo antes posible. Probablemente, el próximo jueves.

Al margen de esos dos triunfos, lo cierto es que el panorama en el Congreso cambió -y mucho- para La Libertad Avanza. Parece lejano aquel tiempo en el que el oficialismo logró la sanción de la Reforma Laboral o los cambios a la Ley de Glaciares. Ya con la ley de Propiedad Privada de Federico Sturzenegger, en la que LLA debió sacrificar capítulos sustanciales, entre ellos los cambios a la ley de Tierras, se empezó a ver que el apoyo de los aliados a Milei no era incondicional.

Diputados: la oposición recupera el control de la agenda

Este miércoles, la debilidad de las alianzas quedó expuesta en varios niveles. En Diputados, la Casa Rosada no logró voltear la sesión en la que se fijó fecha y hora a la firma de los dictámenes de la prórroga a la emergencia en Discapacidad y a los proyectos que buscan darle un alivio a las familias endeudadas.

Los intentos para desactivar el debate existieron hasta último momento, pero varios de los gobernadores -que en un pasado le podrían haber facilitado el objetivo al Gobierno- dieron quórum y habilitaron el debate. No solo bajaron los diputados de Maximiliano Pullaro (Santa Fe) o Martín Llaryora (Córdoba). Lo propio hicieron, por caso, los legisladores que se referencian en Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones). Así, la oposición se garantizó un quorum más que holgado: 135, por encima de los 129 necesarios.

Los libertarios intentaron

Los libertarios intentaron "camuflar" la derrota en Diputados.

Para “camuflar” el triunfo opositor, LLA sostuvo la estrategia que viene desplegando en la Cámara baja. Evita mostrarse como obstaculizador de los temas pese a los posicionamientos públicos de Milei sobre ambos temas. Por eso, además de habilitar el tratamiento en comisión y anticipar que presentarán sus propias iniciativas, los libertarios acompañaron las mociones de la oposición para ponerle un deadline a los dictámenes. El número 135 quedó diluido por el acompañamiento unánime que recibieron las mociones opositoras.

Fue llamativo ver a los libertarios acompañando la propuesta de Juan Marino, peronista, trotskista y piquetero, para debatir la prórroga a la Emergencia en Discapacidad que Milei vetó, quiso derogar y judicializó. También dio de que hablar ver a los diputados levantar la mano para acompañar el debate de endeudamiento cuando el Presidente dice que es un "asunto entre privados" y hasta usó la comparación de la pistola en la cabeza para responsabilizar pura y exclusivamente a los endeudados.

Como sea, en la sesión del miércoles la oposición recuperó el control de la agenda parlamentaria. Con un agregado: durante la jornada quedaron a la vista diferencias entre la UCR que conduce Pamela Verasay y el PRO con el oficialismo. Los aliados más fieles a Martín Menem sostuvieron hasta el final el argumento que esgrimen para no dar quorum sistemáticamente: “No nos sentamos en las sesiones que convoca el kirchnerismo”. En rigor, la sesión fue pedida por el grueso de los bloques opositores –no solo el peronismo– y el pedido fue encabezado por el radical Pablo Juliano.

El asunto es que horas antes de la sesión, los libertarios hicieron saber que darían quorum. Para evitar contradicciones, los radicales y amarillos esperaron hasta que se pusiera en marcha la sesión para bajar al recinto. Mientras que los libertarios ya estaban sentados en sus bancas dispuestos a dar el debate, aun cuando fue impulsado por la oposición y con un proyecto (Discapacidad) que implica costo fiscal. ¿Los diputados de la UCR y el PRO fueron más papistas que el Papa?

Senado: una de cal y una de arena

Más allá de que el oficialismo logró dictaminar Inocencia Fiscal II y la Carta Orgánica del Banco Central, el miércoles también se encendieron las alarmas en el Senado. A último momento, y de manera inesperada, Bullrich dio de baja la sesión prevista para este jueves, en la que apuntaba a darle media sanción a la ley de Biocombustibles. Nada menos que un proyecto de su autoría, pero que recoge propuestas de senadores de Córdoba, Jujuy, Salta y Tucumán.

El texto no reunía el aval de los radicales así como tampoco estaba garantizado el acompañamiento de los misioneros. A esto se le sumó que algún libertario también puso el grito en el cielo. El ítem que hizo trastabillar la sesión fue que el oficialismo –puntualmente la Secretaría de Energía– no aceptó incluir en el proyecto una salvaguarda para las empresas, en buena medida pymes, que no están integradas en una cadena productiva, respecto de las que sí lo están. Y que no dependen del cupo para subsistir.

Por falta de votos, Bullrich debió dar de baja la sesión en el Senado.

Por falta de votos, Bullrich debió dar de baja la sesión en el Senado.

De todas maneras, la ley de biocombustibles es solo un botón de muestra de las complicaciones que viene teniendo el oficialismo en el Senado. Precisamente, es la Cámara en la que los gobernadores tienen mayor peso e injerencia. Los mandatarios están a la espera de fondos y obras que Nación promete pero que no llegan. También, aguardan con ansias definiciones electorales de cara al 2027 para saber cómo se paran respecto de la Casa Rosada: en la vereda de enfrente o como aliados.

Las encuestas –que no le juegan una buena pasada al Gobierno de Milei– también pesan. Por eso, desde hace un tiempo, las leyes comenzaron a negociarse una a una: los aliados no están dispuestos a firmarle un cheque en blanco al oficialismo. La docilidad post elecciones 2025 es cosa del pasado.

Así es que los proyectos se acumulan en la Cámara alta: Zona Fría, Súper RIGI, cambios a la ley de Salud Mental, Reforma Política, ley de Hojarasca son solo algunos ejemplos de las leyes que comenzaron a tratarse en comisión pero que fueron frenadas por falta de voto. Y ni hablar de la ley de Ludopatía y de Etiquetado Frontal de Alimentos que anunció el exjefe de Gabinete Manuel Adorni, que jamás vieron la luz en el Senado.

Mientras tanto, el Congreso está a la espera de dos leyes que serán un verdadero termómetro para Milei, en la previa a la puesta en marcha del año electoral. El Presupuesto 2027 y las leyes de Malvinas. Ambas, ingresarían la semana que viene. Y allí LLA pondrá a prueba –sobre todo con la “ley de leyes”– cuán firmes son las alianzas que supo tejer tras el triunfo en octubre pasado.

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