Endurece Macri la campaña contra Ibarra, que echa mano a Kirchner
-
La CGT dio el primer paso para un nuevo plan de lucha y en los próximos días definirá medidas de fuerza
-
El apoyo de Milei a Abelardo de la Espriella: "Las fuerzas de la libertad estamos mirando y apoyando"
• Esa práctica, que no es exclusiva del ibarrismo -de hecho, el PJ macrista también la conoce y la usa-, será denunciada por Macri, que prepara un «spot» televisivo contra lo que algunos definen como la «conurbanización» de la campaña porteña, en referencia a la política de asistencia que tanto rédito les dio a Eduardo Duhalde y a sus caciques en el Gran Buenos Aires. El corto forma parte de un cambio en la línea discursiva del empresario que agudizará su lengua contra Ibarra sin, de todos modos, dejar de vender sus propuestas en público o a través de cuadernillos que entregan puerta a puerta.
• Uno de los ejes será la presunto intento de compra de votos «a cambio de chapas, comida o materiales de construcción», según anticipó ayer Juan Pablo Schiavi, jefe de campaña de Macri. En esa línea, acusarán a Ibarra de hacer campaña «sobre la base del terror», tomando como parámetro el caso Mariano Narodowsky -un colaborador macrista que quieren expulsar de la Universidad de Quilmes- (ver nota vinculada) y advirtiendo sobre la «persecución» de empleados municipales que apoyan a Macri. Además, retomando denuncias de los últimos años, machacarán -según Schiavi- con la idea de que «el gobierno de Ibarra fue un gobierno corrupto». La atropellada verbal del empresario es, para los ibarristas, una señal de que el resultado se perfila adverso para Macri.
• El frentista, a su vez, potenciará el planteo del Macri «peligroso» y «enemigo del cambio» que a nivel nacional propicia Néstor Kirchner. Ayer, de hecho, el jefe de Gobierno planteó que el objetivo de su rival es ganar en Buenos Aires para luego competir por la presidencia. Además, como respuesta al alboroto de Macri, le imputará a su competidor ser el responsable de que la campaña se haya embarrado de denuncias.
• Ajeno a eso, Macri también proyectó una táctica para buscar un voto que considera propio: el de los porteños que dejaron la Ciudad y se mudaron a countries y barrios privados del Gran Buenos Aires. Además de la convocatoria mediática, estudian un sistema para «ir a buscar» a esos electores para que participen del ballottage. Para el comando macrista, la no concurrencia a votar beneficia a Ibarra y recuerdan que en el primer turno votaron 200.000 porteños menos que en la elección del 27 de abril.



