16 de octubre 2002 - 00:00

Estalló también el farinellismo

La finalización del juicio político a la Corte aceleró la campaña y las rupturas en el Congreso. A la fractura del bloque cavallista de Diputados que adelantó este diario, se sumó ayer la división en partes iguales del farinellismo en la misma Cámara.

El economista Daniel Carbonetto anunció que rompió lanzas con el metalúrgico Francisco «Barba» Gutiérrez, y terminó de quebrar el último vestigio del denominado Polo Social que montó, sin demasiado suceso, el padre Luis Farinello para su primera y última experiencia como candidato el año pasado. El cura se postuló a senador bonaerense y quedó bastante lejos de Eduardo Duhalde, el voto bronca y Raúl Alfonsín.

• Utopía

Gutiérrez seguirá como satélite de Elisa Carrió y del ARI (socialistas, ex chachistas y radicalistas y peronistas disidentes), mientras que Carbonetto marchará tras la utopía de unir electoralmente a los peronistas Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner, más Melchor Posse (UCR) y la jefa de las azafatas Alicia Castro, del Frente para el Cambio. No obstante, se lo considera tropa del adolfismo como muchos otros farinellistas en dispersión.

Carbonetto
, que intentó aconsejar en varias oportunidades (antes y después de la pesificación) a Eduardo Duhalde con raids a la quinta de Olivos, evitó ahora incluir al cacique de Lomas de Zamora entre sus favoritos, quizás para no ahuyentarles votantes a R.Saá y Kirchner. Ya bastante le costó su asesoramiento económico al peruano Alan García y, más recientemente, al camionero Hugo Moyano.

• Apogeo

El Polo Social tuvo su apogeo mediático cuando Jorge Reyna, del Frente de la Resistencia, actuaba de panelista semanal del ciclo televisivo de Mariano Grondona, y el párroco de Quilmes cantaba en estadios con León Gieco y Víctor Heredia.

Antes de los comicios del 14 de octubre de 2001, Reyna fue expulsado del Polo por haberse promocionado de manera exagerada (su nombre aparecía en paredes de Capital Federal y el conurbano bonaerense junto al de Farinello). Su afán de protagonismo terminó de arruinarlo.

En la campaña, siguió deshilanchándose el frente farinellista, donde convivían la propia
Alicia Castro, el defensor de los derechos humanos Ramón Torres Molina, el piquetero oficial Luis D'Elía, el ex ombudsman porteño Antonio Cartañá y hasta duhaldistas que no tenían lugar en las boletas del PJ bonaerense y se colaron en las ristras del Polo en el interior de la provincia.

Esta fuerza de la provincia, que nunca llegó a afianzarse en suelo porteño y menos en el resto del país, obtuvo 4 bancas en Diputados con mandato hasta diciembre de 2005. Pero
Farinello nunca pudo decir que manejaba un cuarteto de legisladores nacionales.

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