16 de marzo 2006 - 00:00

<font size=4>Santa Cruz: Kirchner admitió "excesos" policiales contra detenidos por el caso Sayago</font>

El presidente Néstor Kirchner admitió hoy que hubo "excesos" de las fuerzas de seguridad durante los detenciones derivadas de la investigación por la muerte del policía Jorge Sayago en la localidad santacruceña de Las Heras.

Un día después de la renuncia de Sergio Acevedo a la Gobernación de Santa Cruz, Kirchner sostuvo que "por más culpables que sean (los arrestados)", los encargados de los operativos "se excedieron y golpearon cuando fueron a detener".

"Yo no avalo jamás ese tipo de cosas, es decir tiene que haber un respeto intransigente e íntegro de los derechos humanos", afirmó Kirchner durante un acto en la Casa Rosada, en homenaje a dos periodistas desaparecidos durante la dictadura militar.

De los operativos participaron el grupo GEO de la Policía de la provincia de Santa Cruz, la Gendarmería nacional y la Brigada de Investigaciones de Caleta Olivia.

Actualmente hay 19 detenidos por orden de la jueza Graciela Ruata de Leone en torno a la investigación por el asesinato del suboficial Sayago, ocurrido el 7 de febrero, en medio de un intento de copamiento a la comisaría de Las Heras.

Para el Gobierno nacional, la responsabilidad de las extralimitaciones recae en la Policía provincial, según expresaron fuentes de la Casa Rosada.

"Mi obligación como presidente -prosiguió Kirchner- en este tiempo de la historia es tratar de ayudar a consolidar un política de derechos humanos amplia y global, pero sin intransigencia en cuanto la violación de los mismos. Todo criminal no merece la tortura, merece la justicia, que le apliquen todas las leyes".

El acto fue en homenaje a dos periodistas desaparecidos durante el período previo a la dictadura la dictadura, Célica Gómez -uruguaya- y Alejandro Almeyda.

Almeyda es hijo de una reconocida integrante de Madres de Plaza de Mayo, Tati Almeyda, quien se encontraba en la Casa Rosada junto a otros militantes por los derechos humanos.

Dirigiéndose a ellos, Kirchner dijo que comparte la lucha de las organizaciones sociales y remarcó que "lo que pasa en las penitenciarías no habilita" a los atropellos.

"Como no habilita a aquellos que en su momento han tenido lamentables hechos como sucedió en mi provincia. Yo no avalo jamás este tipo de cosas, es decir, tiene que haber un respeto intransigente, íntegro de los derechos humanos", indicó.

Y completó: "es una cuestión central, porque eso nos va a dar la garantía de vivir en una sociedad democrática, integral, inclusiva y fundamental", completó el Presidente.

Las expresiones de Kirchner se dieron mientras Sandra Izaguirre, la esposa de uno de los detenidos, Avelino Andrade, se encontraba en Buenos Aires, en busca de respaldo para sus denuncias de maltrato a los acusados.

"El Gobierno debe liberar a los detenidos, terminar con esa Justicia adicta al poder política y retirar la Gendarmería", enfatizó Izaguirre.

La mujer se reunió con Hebe de Bonafini, Adolfo Pérez Esquivel, diputados de la Nación y de la Ciudad, dirigentes gremiales, políticos y estudiantiles, pero dijo que no fue recibida por el ministro del Interior, Aníbal Fernández.

Por su parte, la abogada de los detenidos en Santa Cruz, Raquel Coronel, manifestó su esperanza de que "las palabras de Kirchner abran un canal de diálogo" para mejorar la situación.

El cura párroco de Las Heras, Luis Bicego, quien fue muy crítico de las detenciones, opinó en diálogo con la agencia Noticias Argentinas que la situación "sigue igual" y consideró que Kirchner "habló así porque no le quedaba otro remedio".

Los arrestados se encuentran alojados en comisarías de distintas localidades de la provincia y la causa ya no está bajo secreto de sumario, pero se les levantó la incomunicación.

La abogada que la mayoría de los detenidos son trabajadores de la empresa Indus, que realizaban medidas de fuerza para cambiar su encuadramiento sindical cuando ocurrió el asesinato de Sayago.

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