11 de diciembre 2001 - 00:00

Gremios prometen caos el jueves con polémico paro

Los «gordos» de las dos CGT, de Rodolfo Daer y Hugo Moyano; los gremios de empleados públicos y las organizaciones de piqueteros se aprestan a convertir el país en un caos. Ayer se anunció el inicio del clásico plan de lucha que comprende una apretada y bulliciosa agenda: el miércoles a las 15, movilizaciones de los gremios que responden a Moyano se concentrarán en la Plaza de los Dos Congresos junto con las batucadas de los judiciales de Julio Piumatto y los estatales de Víctor De Gennaro; al día siguiente, paro general de actividades por parte del gremialismo oficial. Todo en protesta por los recortes presupuestarios y las limitaciones bancarias que quiere imponer Domingo Cavallo, que tratarán de voltear esta semana, pero si no prosperan, amenazan con otra huelga de 48 horas y cortes de ruta con la colaboración de los piqueteros de D'Elía y Alderete.

«Queremos elaborar con Moyano los pasos inmediatos de este plan de lucha que tiene que expresarse en protesta nacional en los días siguientes al jueves. Tenemos el derecho y la obligación de protestar en defensa de los salarios»
, alardeó. El gremialismo, en su conjunto, atacará a Cavallo, exigiendo la derogación de los poderes especiales y la libre disponibilidad de los salarios -ayer un juez laboral volvió a fallar a favor del reclamo de un asalariado, sumándose a los varios pronunciamientos de los tribunales inferiores mientras el caso aún no fue apelado en la Corte por el gobierno pese a que la ley de emergencia así lo faculta-.

Daer
aprovechó la ocasión para acusar a medias al gobierno, al que calificó de «fachoide» (se supone que quiso decir facista) como si retrotrayera el conflicto social a las confrontaciones universitarias de los '70 entre «fachos» y «zurdos», olvidando que en aquellas tenidas el gremialismo ortodoxo, al que pertenece Daer, nunca contribuyó al fortalecimiento de la utopía revolucionaria. Imbuido de teorías mucho más liberales, el «pope» cegetista dijo «apoyar la libre disponibilidad y la intangibilidad de los salarios» para justificar estas medidas de acción directa.

Para los «gordos» de la CGT oficial -también rechazaron la incautación de fondos de jubilaciones y pensiones-la situación del país «es insostenible debido a la irresponsabilidad y la tozudez del gobierno. Cavallo es el responsable de haber permitido la fuga de capitales golondrina especuladores. Se han agotado él y su plan económico. Todo lo que toca lo destruye y las últimas medidas fueron un manotazo de ahogado. Sólo la soberbia de un gobierno como el que existe aplica estas medidas», dijo Daer, resumiendo el pensamiento de sus pares.

En contra

Daer y Moyano se pronunciaron en contra de la dolarización de la economía porque «el país tiene que volver a recuperar políticas monetarias y no queremos estar anclados a lo que se decida en otras partes del mundo. Sería condenar a la economía de por vida a una parálisis total como la que está ahora. No se puede seguir en este sistema cambiario. Hay que modificarlo ya porque cada minuto que pasa es como estar en una ciénaga y cada vez nos hundimos más en el barro y la miseria».

Además, el camionero trató de desvalorizar a Fernando de la Rúa, quien a la mañana había admitido que desde que asumió el poder -ayer se cumplieron dos años-se la pasó «apagando incendios». Que «se fije bien, porque le debe faltar presión a la manguera. O no tiene presión o no tiene agua, porque el país está prácticamente en llamas. De la Rúa debe tener una actitud de grandeza y si no está en condición de resolver los problemas deberá dar un paso al costado porque, de lo contrario, seguirá tratando de apagar el incendio aunque le hayan pinchado la manguera», repitió Moyano para alegría de Carlos Ruckauf.

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