Crisis paraliza Casación mientras Hornos alista abogados

Política

La feroz crisis que atraviesa el tribunal fue agravada por las visitas a Casa Rosada y a la Quinta de Olivos de Gustavo Hornos y Mariano Borinsky. El primero hizo silencio de radio y evitó convocar a reunión, lo que dejó paralizada Casación en términos administrativos.

La suspensión del acuerdo de Superintendencia previsto para ayer no tomó por sorpresa a todos los jueces del máximo Tribunal Penal. Algunos lo sabían desde el lunes a la tarde que no se verían las caras en el Zoom habitual donde discuten cuestiones administrativas, La feroz crisis que atraviesa el tribunal agravada por las visitas a Casa Rosada y a la Quinta de Olivos de Gustavo Hornos y Mariano Borinsky hizo que el primero hiciera silencio de radio y evitara convocar a la reunión, lo que dejó paralizada Casación en términos administrativos. El temor principal es que algunos reclamen explicaciones a sus pares y esto quede reflejado en el acta formal del encuentro. Tampoco tiene destino el plenario reclamado por el vicepresidente primero Alejandro Slokar y también por la camarista Ana María Figueroa que quiere someter a discusión los mensajes misóginos de su par Juan Carlos Gemignani sobre los que tampoco hubo acción concreta. Con Carlos Mahiques ausente con aviso, las chances de que se junten los 13 miembros se disipan, lo que hace que Casación navegue en una indefinición donde lo único que puede pasar es que sigan estallando bombas a su alrededor respecto al comportamiento de algunos magistrados con respecto a sus fallos en sincronía con visitas que intentaron mantenerse ocultas.

Mientras que la Asociación Nacional de Jueces y Juezas del Trabajo emitió un duro comunicado tomando distancia de sus colegas federales y mencionando que se encontraba dañada la “independencia judicial” si se comprueba que debieron haberse apartado de las causas a su cargo merced a esa relación, en el Consejo de la Magistratura se decidió dividir la presentación adelantada por Ámbito respecto a un fallo donde Hornos evitó que se compulsen -como medida de prueba para una recusación en el marco del caso Oil Combustibles- los ingresos oficiales a la Rosada y a la Quinta. Por las fechas, hubiesen aparecido los mismos registros que ahora se conocen, lo que complica más su situación en torno a un posible prevaricato, que es un delito penal. La ampliación de denuncia de Carlos Beraldi se dividió en parte para el expediente disciplinario de Hornos y también para el de su colega Eduardo Riggi que firmó un rechazo “in limine” a esa recusación, a contramano del voto de Figueroa que propiciaba llevar adelante esa prueba para despejar dudas. Ese voto puede llegar a complicar aun más la situación del camarista. En los pasillos del primer piso de Comodoro Py empezó a circular un supuesto WhatsApp enviado por Borinsky en el que se quejaba de las explicaciones vagas de Hornos cuando trascendieron sus visitas a Casa Rosada. Todo es confusión ante un escenario en el que 4 jueces terminaron con serias denuncias en el Consejo y en sede penal y que desató una crisis inédita en Casación en la que se cruzan acusaciones y hay mutismo en varios despachos que eligen esperar a que amaine el vendaval. Por fuera, hubo algunos llamados a la política para intentar calmar los ánimos del oficialismo. Y comenzó una subterránea búsqueda de apoyos para lograr que ambos jueces puedan resistir.

En paralelo, Hornos designó abogados en su expediente disciplinario. Recurrió al estudio especializado en casos de “alta complejidad” Sancinetti, Pastor, Trovato & Accetta, con la firma de estos últimos. Pero la estrategia judicial está comandada por Marcelo Sancinetti y Daniel Pastor, el primero exabogado de Alfredo Yabrán y de su jefe de custodia Gregorio Ríos, así también como del padre Julio Grassi y del destituido juez de la Corte Antonio Boggiano. Ya habían defendido a Hornos cuando fue denunciado por organismos de derechos humanos por revocar el procesamiento de Carlos Blaquier por delitos de lesa humanidad.

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