27 de febrero 2002 - 00:00

Hay que ayudar al gobierno

En la mañana de ayer, los ministros de Interior, Rodolfo Gabrielli, y de Economía, Jorge Remes Lenicov, se reunieron para sondear el ánimo de los adelantados peronistas Eduardo Fellner (Jujuy) y Gildo Insfrán (Formosa). Junto a los funcionarios duhaldistas se alineó también el bonaerense Juan Carlos Pezzoa. Hubo manifestaciones de apoyo político por parte de ambos mandatarios. «Al gobierno hay que ayudarlo», dijo Fellner desde atrás de sus gafas sin montura. «Nadie va a salir ganando, el tema es ver que nadie pierda demasiado», trató de resumir un amable Insfrán que, desde la renuncia de Adolfo Rodríguez Saá, ha pasado a presidir el Consejo Federal de Inversiones (CFI), coordinando al resto de los gobernadores peronistas. «Hay un compromiso explícito de dar una mano», coincidieron ambos.

Sin embargo, los llegados desde el interior se encargaron de puntualizar que había que despejar algunas dudas respecto de los términos de las deudas provinciales; cuáles serán los plazos de gracia hasta comenzar a pagar; la pesificación 1 a 1 y la reducción del déficit, que consideraron elevado para una primera etapa. Estaban en el 5° piso

del Palacio de Hacienda y se había incorporado el ministro de Economía cordobés, Juan Schiaretti, desmintiendo la aparente rebeldía de José Manuel de la Sota, para esa hora esperando las novedades en su provincia antes de volar a Buenos Aires.

• Incendio

«Si no podemos emitir bonos, ¿entonces cómo hacemos para pagarle a la gente? Se nos incendian las provincias», dijeron casi al unísono los mandatarios, que aprovecharon para culpar por la caída del principio de acuerdo a Pezzoa que «no ha sido el mejor interlocutor». Allí quedó claro que la pretensión de los gobernadores era que se respete la paridad 1 a 1 para la pesificación de las deudas, tal como lo hizo el Estado con las empresas privadas.

Remes Lenicov
les agradeció las muestras de apoyo, y se comprometió a analizar los interrogantes planteados. Y quedó claro que en lo sucesivo el nexo del gobierno con los gobernadores será Gabrielli, ya que Pezzoa «se hace el simpático y luego te la manda a guardar», fue la gráfica expresión de uno de ellos para definir a un bonaerense al que no le tienen confianza.

Gabrielli
y Pezzoa volvieron a reunirse, esta vez con Iglesias, oficioso embajador de los radicales, que aguardaron atrincherados en el 7° piso del CFI; y separados por metros de los peronistas. El mendocino al regreso fue el portador de la nueva propuesta del gobierno: se habilitaría a algunas provincias a mantener sus emisiones de bonos. Para esa hora se sabía que el obstáculo que había surgido para la firma del acuerdo fue que desde el gobierno se amenazó con incluir una cláusula impidiéndoles a las provincias la emisión de bonos -tal como rezaba el fax recibido-, con lo cual afectaba los intereses de provincias como Mendoza, Córdoba y Buenos Aires.

Esas tres tienen aprobada la emisión de bonos por sus respectivas Legislaturas, y por ende se hubiera tornado «insoportable» -dijeron ayer- para sus gobernadores cualquier intento de acordar un pacto federal en estos términos. Según las fuentes consultadas, ese obstáculo fue removido y sólo quedaría por revisar la cuestión de la pesificación de las deudas 1 a 1 y el porcentaje que recibirán las provincias del impuesto al cheque, que reclaman 30 por ciento, y no 25 como les han ofrecido.

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