1 de febrero 2005 - 00:00

Ibarra juega fuerte y convocó a plebiscito

El macrismo, con sus habituales malos asesores, politizó mal la enorme tragedia del incendio en Cromañón con 191 muertos (ayer se conoció uno más y llegan a 192, igual número ya que en el atentado de Atocha, Madrid). Se amparó en la Constitución porteña que prevé elecciones si es desplazado por juicio político el jefe del Ejecutivo, hoy Aníbal Ibarra. También la usa Ibarra ahora al anunciar imprevistamente anoche la convocatoria a un plebiscito que dispuso sea vinculante, o sea que si le va mal, renunciará. La primera impresión tras el anuncio es que el jefe de la Ciudad puede ganarlo, con lo cual recuperará todo el poder político que perdió tras la desgracia. Esto probablemente recompondrá planteos en la oposición quizá para evitar la consulta, algo que igualmente recuperaría a Ibarra y se volvería a caer en aprovechamiento político. Las víctimas de Cromañón, en su mayoría muy jóvenes y algunos niños, serán un dolor permanente por años. Un ciudadano que va a un lugar habilitado por autoridad competente y sufre un accidente por fallas hace culpable a esa autoridad. No hay duda. Pero ¿cuántos son "la autoridad"? ¿Sólo el intendente Ibarra? Su mayor falla fue desvirtuar, vía amigos y familiares, cargos de los cuales depende la vida de los ciudadanos. Pero un cuerpo legislativo porteño con iguales o peores fallas que aquel viejo Concejo Deliberante también lo es. Un cuerpo normativo vigente que permite que un simple inspector decida entre una multa de $ 300 y $ 2.000 o, en carencias mayores, de $ 5.000 y $ 50.000 o clausura del local es tentar permanentemente a la coima entre propensos por el contexto tradicional del municipio. El cuerpo de inspectores y funcionarios de carrera, antes y después del cambio, también es autoridad, aunque menos identificable para ir a los estrados judiciales. "La autoridad competente" también son los jueces porteños que, a veces, por amiguismo o lobby, levantan las clausuras que se disponen por seguridad faltante. Y si Ibarra no servía y es culpable, también lo es la Casa Rosada que usó fondos públicos para imponerlo comprando voluntades votantes para la segunda vuelta tras haber perdido el mismo Ibarra la primera.

Ibarra, acompañado por todo su Gabinete, anunció la intención de someter su mandato a un referéndum.
Ibarra, acompañado por todo su Gabinete, anunció la intención de someter su mandato a un referéndum.
Aníbal Ibarra anunció ayer que hoy, a las 14, estará presente en la Legislatura cuando se reanude la sesión interrumpida en la madrugada del sábado pasado. Además anticipó que convocará a una consulta popular vinculante para que sea la sociedad porteña la que le niegue o prorrogue su confianza. Por primera vez, Ibarra no dependerá de otros -la primera fue electo con la alianza UCR-Frepaso; la segunda fue apoyado por Néstor Kirchner-, y los vecinos tendrán oportunidad de votarlo o despreciarlo.

En caso de que el resultado resulte negativo, Ibarra anticipó que renunciará. El atajo tomado por el jefe de Gobierno de la Ciudad para justificar la convocatoria a una consulta popular es que «no se pueden encarar las reformas» con un gobierno que pareciera contar con más dudas que suficiente autoridad. «Que sea la gente la que diga si este jefe de Gobierno tiene la confianza para encarar esas reformas»,

afirmó Ibarra tomando la ofensiva. Que inclusive atajó un intento de aplauso cuando terminó de anunciar la consulta, señalando que «estamos de luto y no se trata de aplaudir nada».

Convocada la conferencia de prensa para las 19 -comenzó a las 19.40-, era el segundo día consecutivo que Ibarra venía amagando con definir su actitud frente al cuarto intermedio aprobado por la Legislatura el sábado. Ya el domingo su jefe de prensa, Daniel Rosso, había anticipado, lo mismo que el jefe del Gabinete porteño, Raúl Fernández, que a la caída de la tarde Ibarra comunicaría cuál sería su decisión, si concurriría o no.

El domingo, por la tarde, se reunió el bloque macrista de Juntos por Buenos Aires -el mismo al que pertenecen Jorge Mercado y Sandra Bergenfeld, quienes dijeron que renunciarían (ver nota aparte)-, y al cabo del encuentro fueron encargados los diputados Juan Carlos Lynch y Jorge Enríquez para preparar el pedido de juicio político al jefe de Gobierno, en el caso de que éste decidiera no concurrir hoy a la Legislatura. Para muchos el anuncio de la consulta popular hecho por Ibarra, tuvo una clara intención: por un lado, salirle al cruce al pedido de juicio político, y por el otro evitar quedar más empantanado aún si la jueza María Angélica Crotto, a cargo del caso Cromañón, decide ampliar, como lo anticipó (ver nota aparte), el número de los investigados, incluyendo al funcionariado del Gobierno porteño dependiente de Ibarra.

Pero hubo un tercer elemento que pesó en el ánimo de Ibarra a la hora de decidir la consulta, y está vinculado con la presentación que hicieron familiares de las víctimas de Cromañón y tres Organizaciones No Gubernamentales (ONG), el viernes pasado, pidiendo, ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, la revocatoria del mandato del jefe de Gobierno. En ella se alude al artículo 67 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, reglamentada por la Ley 357, que le dio forma de llevar adelante el procedimiento para la destitución de un funcionario electo. Este procedimiento lleva implícito abrir un proceso para la recolección de firmas -se requiere 20 por ciento del padrón electoral, unas 500.000 firmas-, para autorizar la realización de un plebiscito vinculante en un plazo no mayor de 90 días. A este hecho también Ibarra decidió salirle al crucen. Será la primera vez que los porteños puedan opinar sobre Ibarra en forma directa, sin influencias extrañas. «Los votos a favor de la revocatoria (del mandato) deben superar 50 por ciento del padrón electoral», reza ese artículo 67 de la Constitución porteña.

•Compromiso

«He tomado la decisión de concurrir mañana (por hoy) a la Legislatura», anunció Ibarra teniendo a sus espaldas la totalidad del Gabinete porteño, incluido el duhaldista bonaerense Juan José Alvarez, secretario de Seguridad. Aclaró que el viernes pasado se había prestado durante diez horas al interrogatorio de los legisladores. «Aunque en la última hora y media no hubo preguntas, sólo discursos», señaló.

Continuó diciendo que «por
los familiares y por toda la sociedad iré. Este jefe de Gobierno está comprometido con la verdad y la justicia. No como otros», dijo, aludiendo directamente «a quienes quisieron hacer una especulación política de esta tragedia».

A continuación afirmó que para él era «un honor gobernar con el aval de la gente», tras lo cual anunció que convocaría a una consulta vinculante, obligatoria en sus resultados. «Que la ciudadanía, mediante el voto vinculante, sea quien decida si debo seguir o no», afirmó Ibarra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar