9 de mayo 2001 - 00:00

Ibarra, ya sin Chacho, inaugura nueva Alianza

Aníbal Ibarra, quien se esfuerza por encumbrarse en el heredero de Carlos Chacho Alvarez, sorprendió ayer con una reestructuración de su gabinete porteño que lo acerca más a al alfonsinismo, lo aleja de Carlos Chacho Alvarez y acota al delarruismo.

Entre las audacias, degradó en sus funciones a la esposa de Chacho Alvarez, trae a Aldo Neri como nuevo secretario de Salud y dejó cesante, entre otros, al belicista Julio Di Giovanni, subsecretario de Justicia.

Marcó así el jefe porteño cómo comienza el boceto de su propia alianza, en esta primera etapa que promete concluir antes de las elecciones del 14 de octubre.

Anoche Ibarra comunicó la remoción del secretario de Salud, Marcos Buchbinder, un radical que sumó a la cuenta del delarruismo. Será reemplazado por Neri, ex ministro de Salud de Raúl Alfonsín, casi un integrante de la familia del ex presidente. La remoción cae después de varias cuestiones que los legisladores hicieron a la gestión del médico saliente, un hombre de Héctor Lombardo que respaldó Cecilia Felgueras, entre ellas un conflicto con el ex director del Hospital Ramos Mejía, el frepasista Carlos Oviedo, con quien cruza acusaciones el ex funcionario.

Otra señal de Ibarra es que coloca por sobre Liliana Chiernajowsky, esposa de Chacho Alvarez, un jefe, su operador Raúl Fernández, a quien encumbra como secretario de Gabinete por sobre la función de la cónyuge, subsecretaria de ese grupo de ministros. Fernández, un ex PI de la autodenominada «banda» de ese partido, ocupaba hasta anoche la Secretaría de Gobierno que será disuelta. De allí el único subsecretario, otro alfonsinista, Agustín Zbar, pasará a depender en el área de Justicia de Facundo Suárez Lastra, ocupando la silla de Di Giovanni, pero sumando además las funciones que tenía en Gobierno de coordinación administrativa.

La de Zbar es una de las 5 subsecretarías que decidió Ibarra disolver. Otras dos, con formalidades de superposición de roles, tienen que ver con disputas caseras y conflictos en puerta.

Una es la que ocupaba
Rafael Veljanovich, de la línea delarruista de Franja Morada, en Promoción Social, contra quien la defensora porteña Alicia Oliveira agitó sospechas sobre el manejo supuestamente irregular de planes del tipo Trabajar en el Gobierno de la Ciudad.

La otra es la que ocupaba en Cultura el chachista
Javier Grosman bajo el mando del peronista Jorge Telerman, con quien no logró conciliar diferencias en el manejo de la organización de los espectáculos culturales del verano entre varias pujas que se gestaron ya en la campaña electoral de Ibarra.

Retiro

La excusa para los cambios será el ahorro de cerca de $ 3 millones en el presupuesto con la supresión de cotos de caciques.

Eliminará el Gobierno de la Ciudad, además de las subsecretarías, entre 25 y 30 direcciones generales
, dos o tres por cada una de las 11 secretarías de la Ciudad.

El retiro de esos jefes abarca a la planta que cada uno nombró, que en conjunto podría llegar a la eliminación de más de 120 cargos de contratados, de una extensa nómina que, publicada la semana pasada en los boletines municipales, despertó la curiosidad de los legisladores porteños
.

En lista de espera queda para decisión de
Ibarra qué destino tendrá Norberto La Porta, quien ocupa la Secretaría de Medio Ambiente, pero que queda descolocado de la Alianza desde el fin de semana, cuando el Partido Socialista Democrático decidió separarse en la Capital (ya lo había hecho a nivel nacional con Alfredo Bravo) de la Alianza y del Frepaso. Según los ingenieros que asisten a Ibarra, «La Porta se iría en 30 días», lo conformaría una segunda vuelta de cambios. Para entonces estaría previsto que el chachista Abel Fatala retenga de Obras y Servicios Públicos sólo las obras y el resto emigre para Medio Ambiente, para entonces en manos de un secretario ibarrista.

Los mismos asesores aseguraban que el nuevo puesto de jefe de Gabinete de
Fernández, por sobre Chiernajowsky, provocaría el desplazamiento de la funcionaria, también en segunda ronda, si resiste hasta entonces la baja en la jerarquía.

Ibarra
se reunió ayer, primero lo hizo con Veljanovich y después con Grosman, para explicarles la necesidad de un ahorro de dinero. También lo hizo con Buchbinder, pero con otros argumentos.

En la movida
Felgueras perdió a dos de sus funcionarios, como el secretario de Salud y el subsecretario de Promoción Social, pero a su hombre de mayor confianza, Daniel Siciliano, que coordina descentralización porteña, le agrega parte de la dirección general de políticas sociales y a la vez el subsecretario de Cultura, Ricardo Manetti, absorberá el área que dejó Grosman.

Dejá tu comentario

Te puede interesar