12 de marzo 2004 - 00:00

Insólito relato de visita al Papa

Rafael Bielsa visitó ayer a Juan Pablo II y, después, al secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano, y al secretario sustituto, el argentino monseñor Leonardo Sandri. El ministro hizo una reseña casi insólita de esas reuniones. Comentó, por ejemplo, que la emoción le hizo muy difícil prestar atención a lo que le decía el Pontífice y que la mente se le iba hacia algunas ensoñaciones. «Hay que sobrellevar la conversación porque eso indican las normas», dijo, al borde de la falta de respeto. «Pero, en realidad, uno mira esos ojos, lo escruta, ese lugar, es un lugar donde hay tantos siglos de historia...» Para el canciller, ese acto oficial quedó reducido al plano de sus emociones personales, pero llegó a escuchar -según dijo-que el Santo Padre habló de la mediación en el Beagle, del cardenal Antonio Samoré y que recordó a Juan Perón.

Bielsa prestó más atención a la charla con Sodano y Sandri, quienes reinan en el temible «terzo piano» del palacioVaticano.

Con ellos habló de algunas temporalidades que el mismo canciller se encargó de exponer. Una de ellas fue la muerte del animador Juan Castro, que «llegó mucho», señaló el canciller. Dijo, por ejemplo, que no le preguntaron por las declaraciones de la candidata a ministra de la Corte Carmen Argibay, confesándose «atea militante» y defensora de la despenalización del aborto. Pero que sí debió defender a Elena Highton de Nolasco, quien también se inclinó por la despenalización del aborto en un artículo de 1993 (ver nota aparte). Bielsa negó que la candidata hiciera esa manifestación, pero los prelados que lo atendieron tienen en su poder un número de la revista católica «CristoVive», que circula por las parroquias de la Argentina, criticando el escrito de esa magistrada.

El canciller comentó también que Soda-no y Sandri le pidieron que agilice un trá-mite por una señal de TV (canal 21, citó) y otra de radio (106.3) delante del COMFER, competencia de Julio Bárbaro. En cambio, negó que se hubiera hablado del conflicto planteado entre la Curia y el gobierno de San Luis. Dijo que ese tema lo había hablado ya con el nuncio Adriano Bernardini, «quien le bajó el perfil». No se contuvo el canciller y caracterizó a Bernardini al decir que es un «nuncio no convencional porque es un nuncio que ha tenido destinos en lugares del planeta extremos, él ha estado en Nueva Delhi, ha estado en Africa, enVenezuela y no se sorprendió demasiado por ese episodio». Más allá de lo que esta anotación implique para San Luis y su sociedad, Bielsa le atribuyó a Bernardini destinos que nunca tuvo. Por ejemplo, Venezuela (donde sí fue nuncio Sandri) o Nueva Delhi. Es lógico, a Bielsa le cuesta también prestarle atención a Guillermo Oliveri, su eficiente secretario de Culto, aunque no habría que pensar que se le va la cabeza mirándolo a los ojos, como le sucedió ayer con el polaco Juan Pablo II.

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