El gobierno buscará la unificación de las elecciones legislativas nacionales para el próximo año, con lo que intentará evitar un artificioso cronograma electoral como el de 2003. «El gobierno está trabajando para fijar una fecha para las próximas elecciones nacionales», se afirmó ayer desde el gobierno, al señalar que el llamado se daría a conocer mediante un proyecto de ley que Néstor Kirchner firmará en las próximas semanas.
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El Presidente busca, con la medida, atar a los gobernadores al destino de la gestión nacional. También, desalentar aventuras personalistas. «No tienen que dejar que los muchachos se manden solos.» El gesto coincide con el argumento de los constitucionalistas, que objetan la ley que modificó en 2002 el artículo 53 del Código Electoral, facultando a los gobernadores a fijar la fecha de una elección nacional, como es la de diputados y senadores nacionales, «que en un sistema federal como el nuestro es una fotografía política del país», precisaron. «Se trata de volver a 2001, cuando se hicieron el mismo día», agregaron.
También coincidentes, distintas fuentes señalaron que la fecha prevista inicialmente es la del domingo 23 de octubre de 2005, oportunidad en que se votará para la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
En el ámbito legislativo y judicial, se indicó que para unificar el cronograma electoral el gobierno deberá elevar un proyecto de ley al Congreso que tiene ser aprobado con una mayoría especial de dos tercios, por tratarse de la legislación electoral.
No obstante, el presidente de la Comisiónde Asuntos Constitucionales de Diputados, Juan Manuel Urtubey, consideró como una variable posible que el Poder Ejecutivo disponga por decreto, fijando la fecha de convocatoria a diputados nacionales de la Capital Federal e invitar a las provincias para que adhieran a esta medida, lo cual dejaría vigente la atribución conferida a los gobernadores.
El diputado peronista señaló: «Lo mejor es un acuerdo entre la Nación y las provincias para alcanzar un consenso sobre la fecha de las elecciones para diputados nacionales». Urtubey indicó que cada provincia deberá decidir si adhiere o no a la convocatoria y dijo que incluso algunos distritos pueden no unificar las elecciones nacionales y provinciales, como sucede en Tierra del Fuego, y otras tienen plazo estricto para realizar los comicios, como es el caso de Mendoza, tal como lo determinan las constituciones locales.
• Unificación
Por su parte, el radical Luis Molinari Romero sostuvo que el gobierno «sólo puede unificar los comicios de diputados y senadores nacionales si presenta una ley que quite la potestad que hoy tienen los gobernadores para fijar la fecha de elecciones». Si el gobierno se inclina por la vía de tener una nueva ley que modifique el Código Nacional Electoral para recuperar su potestad de fijar la fecha de diputados y senadores, deberá tener el consenso de la oposición dado que se debe aprobar con una mayoría calificada de dos tercios, como lo establece la Constitución nacional.
Lo que no podrá evitar es que los gobiernos provinciales acomoden sus propios cronogramas electorales locales a la elección nacional, tal como lo aseguran las constituciones provinciales. «La Argentina tiene que salir de la locura electoral. No se puede estar todo el año en elecciones», se expresó.
En 2003, el país vivió una sucesión de elecciones de carácter nacional y provincial, lo que sumó mayores dificultades institucionales a la gobernabilidad ya afectada desde la crisis de diciembre de 2001.
La mayoría de los partidos políticos reclamó la unificación de las elecciones. El ex presidente Carlos Menem fue quien tomó la iniciativa de desdoblarlas para perjudicar la chance presidencial de Eduardo Duhalde en 1999, en tanto que uno de los dirigentes políticos que aspiraba a la unificación del cronograma electoral fue el otro ex presidente peronista, Eduardo Duhalde, quien consideró que esta medida perjudicó su candidatura presidencial en los comicios de 1999 -aunque sólo Córdoba las hizo otro día-, donde triunfó la Alianza UCR-Frepaso con la fórmula Fernando de la Rúa-Carlos Chacho Alvarez.
En su oportunidad, el senador Eduardo Menem (PJ-La Rioja) justificó el desdoblamiento de las elecciones presidenciales, y dijo que la unificación de los comicios se concretaría en 1999, algo que no ocurrió.