Se rebelan los jueces ante TSJ y los acusan de cometer "delitos"

Política

"Cuestionable legalidad". Así calificaron los jueces que integran la lista Celeste de la Asociación de Magistrados la decisión del TSJ que erigirse como una instancia superior entre las Cámara Nacionales de Apelaciones y la propia Corte Suprema.

Los jueces que integran la Justicia nacional comenzaron a pintarse la cara ante lo que se configuró en una amenaza. El disparador fue la irrupción del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad de Buenos Aires en una resolución de la causa Correo Argentino del grupo Macri. Pero tal como lo indicó Ámbito, el problema excedía el marco de ese expediente de alto voltaje político y se enmarca en una pulseada mucho más amplia: la del traspaso de los fueros de la Justicia nacional a la órbita porteña, una suerte de “municipalización”, en la lectura de los magistrados. Por eso es una historia en desarrollo.

“Cuestionable legalidad”. Así calificaron los jueces que integran la lista Celeste de la Asociación de Magistrados la decisión del TSJ que erigirse como una instancia superior entre las Cámara Nacionales de Apelaciones y la propia Corte Suprema. No lo hicieron por el caso Correo y Socma, sino por el expediente “Esuvial”. Pese a que posiblemente no haya una comunicación oficial, sus colegas de la Lista Bordó tampoco se mostraron conformes con la avanzada del TSJ, supuestamente avalada en ciertos precedentes de la Corte que han expandido la autonomía del tribunal porteño dándole aire a la equiparación posible con un máximo tribunal provincial. En sí, los jueces nacionales cierran filas en lo que perciben como un intento de erigirse con autoridad sobre las Cámaras de Apelaciones, algo que ya ocurrió en el fuero Civil con el expediente “Levinas”, donde existió la primera muestra de esta intención.

Como mencionó este diario, la discusión para la Corte es otra: si el TSJ está facultado para ser el tribunal ante quien se pueda deducir un recurso extraordinario ante la Corte, pero que debe agotar la vía recursiva sobre las cámaras de apelaciones del fuero nacional. Algo así como la corte provincial de la CABA. En este “vacío” los jueces perciben un traslado “de facto” y que el TSJ (además con mayorías mínimas, con los votos de Inés Weinberg de Roca, Marcela De Langhe y Santiago Otamendi) pretende entrometerse en las decisiones de jueces nacionales, regidos por otra jurisdicción.

“Es inadmisible que un tribunal de la jurisdicción extraña se considere habilitado para revisar una sentencia de la justicia nacional”, sin una ley que lo sustente. “Debería evaluarse si ese accionar no puede ser considerado una conducta de naturaleza delictiva”, dispararon los jueces enlistados en la Celeste. Y recordaron que no se legislaron en el Congreso leyes relativas al traslado de competencias como la civil o comercial a la órbita porteña. “Solo cabe la conclusión de que el TSJ de manera ilegítima, se atribuyó la potestad de legislar y de concretar un traspaso de hecho, causando un severo daño institucional y poniendo en serio riesgo la seguridad jurídica, la garantía del juez natural y el derecho de la defensa en juicio de los litigantes”, fustigaron los magistrados.

Y por ello brindaron apoyo a la respuesta en formato de fallo que partió de la Cámara Comercial que en 14 carillas disparó munición gruesa sobre el TSJ, resolviendo no reconocer “eficacia jurisdiccional alguna” a lo que resolvió el trío de jueces del TSJ de la CABA.

Algo similar ocurrirá con la causa Correo Argentino donde Socma logró buena acogida en una mayoría de magistrados para intentar influir en la dirección de un expediente enrevesado. Es solo un capítulo que se ha desencadenado con ferocidad pero que promete más enfrentamientos hasta que la Corte trace una bisectriz.

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