El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, fue trasladado durante la noche del lunes desde el penal de Ezeiza hacia su quinta ubicada en Zárate, provincia de Buenos Aires, donde comenzó a cumplir el régimen de prisión domiciliaria dispuesto por la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal.
Julio De Vido dejó la cárcel de Ezeiza y comenzó a cumplir con la prisión domiciliaria en Zárate
El exministro de Planificación Federal fue trasladado debido a su condición de salud. Los jueces consideraron que posee enfermedades incompatibles con el alojamiento en una cárcel.
-
Casación le concedió la prisión domiciliaria a De Vido por su delicado cuadro de salud
-
Argentina participa en encuentro anual sobre Tratado Antártico
Julio De Vido podrá cumplir su condena en prisión domiciliaria.
La resolución fue firmada por los jueces Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, quienes consideraron que el exfuncionario, de 76 años, padecía múltiples enfermedades crónicas incompatibles con el alojamiento en un establecimiento penitenciario.
Los argumentos médicos que analizaron los jueces
En el fallo, los camaristas señalaron que De Vido necesitaba controles clínicos especializados, una alimentación adecuada, suministro permanente de medicación y condiciones sanitarias específicas que, según entendieron, no podían garantizarse dentro de la cárcel.
Los magistrados también tuvieron en cuenta que el exministro sufrió recientemente un episodio cardíaco y que los especialistas lo catalogaron como un paciente con alto riesgo cardiovascular.
Además, remarcaron que el Cuerpo Médico Forense advirtió que, en caso de no cumplirse de manera total o parcial las exigencias médicas requeridas, el contexto carcelario representaría un entorno inadecuado para su permanencia.
Según indicaron los jueces, los informes médicos alertaron que la continuidad de la detención en prisión podía incrementar el riesgo de descompensaciones y provocar daños irreversibles en la salud del exfuncionario.
La intervención cardíaca que atravesó Julio De Vido
En la resolución judicial también se detalló que De Vido atravesó una internación por una arritmia cardíaca.
Los magistrados explicaron que durante ese cuadro se le practicó “una cardioversión eléctrica con retorno al ritmo sinusal y una cinecoronariografía con posterior revascularización con angioplastía con implante de stent (…), indicando tratamiento con anticoagulación (apixaban) y antiarrítmico (amiodarona), además de su tratamiento de base”.
Las denuncias de su esposa sobre las condiciones de detención
Meses atrás, a fines de 2025, Alessandra Minnicelli, esposa de De Vido, denunció públicamente las condiciones en las que se encontraba detenido el exfuncionario y realizó presentaciones ante el Servicio Penitenciario Federal.
“Es una situación grave: es una persona mayor, con patologías médicas", sostuvo en declaraciones radiales.
Luego agregó: “Le están dando pan y ahora le están dando agua caliente para el mate cocido. Las condiciones siguen siendo, para mi gusto, completamente infrahumanas. No estoy pidiendo que el servicio penitenciario lo atienda como en un hotel, pero mínimamente que me dejen ingresar cosas que hasta ahora no he podido“.
En noviembre del año pasado, De Vido se presentó ante la Justicia en el marco de la causa por la Tragedia de Once y posteriormente fue trasladado al penal de Ezeiza, donde quedó detenido.
Antes de concretarse su arresto, el exfuncionario intentó evitar la prisión mediante un último recurso judicial, aunque la Corte Suprema de Justicia finalmente rechazó ese planteo.
La condena por la Tragedia de Once
El exministro fue condenado en la causa vinculada a la Tragedia de Once, el accidente ferroviario ocurrido en 2012 que provocó la muerte de 52 personas.
En ese expediente, la Justicia lo encontró culpable del delito de fraude contra el Estado como partícipe necesario dentro de una maniobra de corrupción relacionada con el sistema ferroviario.
La causa judicial y las responsabilidades por el choque
En la primera sentencia vinculada al caso, dictada en 2015 por el Tribunal Oral Federal N° 2, De Vido no figuró entre los condenados.
En aquella oportunidad, la Justicia condenó al maquinista Marcos Córdoba, a empresarios y exdirectivos de TBA, concesionaria del servicio ferroviario, y también a los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.
Durante el juicio se determinó que el accidente ocurrió debido al deficiente estado de mantenimiento de la formación ferroviaria, pese a los fondos públicos destinados al sistema, y también por la conducta negligente del conductor.
Sin embargo, en los fundamentos de esa sentencia, el tribunal ordenó investigar la eventual responsabilidad del entonces ministro de Planificación.
Finalmente, en 2018, el Tribunal Oral Federal N° 4 condenó a De Vido a cinco años y ocho meses de prisión por administración fraudulenta, al considerar que incumplió su obligación de controlar el uso de los recursos estatales destinados a Trenes de Buenos Aires (TBA).
- Temas
- Julio De Vido
- Justicia





