El presidente de la Caja de Previsión Social para Abogados de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Burke, anunció nuevos incrementos del 100% para los profesionales retirados y repasó el estado de la Justicia y el Poder Judicial. “Hoy no funciona como querríamos”, advirtió en diálogo con Ámbito.
Daniel Burke, de la Caja de Abogados de la Provincia: "La Justicia hoy no funciona como querríamos"
El titular de la entidad analizó la actualidad de la Justicia y cómo impactó la pandemia al Poder Judicial. Además, anunció aumento de 100% para los abogados retirados.
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Daniel Burke, presidente de la Caja de Previsión Social para Abogados de la Provincia de Buenos Aires.
Periodista: ¿Cómo observa hoy el funcionamiento de la Justicia?
Daniel Burke: Si uno mira las encuestas hay un 70% u 80% de las personas que descreen de la Justicia, y la verdad es que Justicia no es arte de magia y la gente descree. La verdad es que nosotros que trabajamos en la Justicia vemos que no se llegan a terminar los juicios, que es difícil gestionar el accionar de justicia. Hoy, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, hay fueros y juzgados mejor y peor, pero la Justicia no funciona, es lenta.
P.: ¿Dónde se palpa la lentitud de la Justicia?
D.B.: Las personas que llegan para obtener justicia en su reclamo tienen que esperar entre cinco y siete años para ver si tiene razón. Los juzgados laborales, donde se tramitan despidos, accidentes de trabajo o un problema laboral que no deja de ser económico, se encuentran que hoy aparte de la prueba que tienen que hacer, la vista de causa se fijan para uno o dos años, con lo cual la Justicia llega tarde y mal.
P.: ¿Y eso afecta la independencia judicial?
D.B.: Nosotros vemos que hoy la Justicia no es todo lo independiente que uno querría. Muchas veces es hablada primero por los diarios y luego por los juzgados y eso a uno no le gusta, como tampoco que la independencia judicial sea algo más declarativo que real.
P.: ¿A qué atribuye esa demora en la llegada de justicia?
D.B.: No es un solo estamento rubro donde puede decaer todo. La pandemia ayudó mucho a que la Justicia se demorara, a que retomar la actividad sea mucho más difícil. La virtualidad, si bien es un adelanto y la apoyamos totalmente porque facilita el trámite de las causas, debería usarse justamente para eso y que no sea un problema, porque hay cuestiones que no pueden ser virtuales, como las audiencias, que deberían ser más presenciales para tener certeza.
P.: ¿No agilizó la virtualidad?
D.B.: Sí, en cierta medida, la incorporación del Token y el expediente digital, fue un avance. Retomar la actividad para el Poder Judicial se hizo muy lento, y en este último año después de salir de la pandemia, se mueve como un elefante, paso a paso, lentamente y los abogados notamos esa lentización de la Justicia. Y, por otra parte, los órganos que le tienen que dar celeridad y apoyar, no lo hacen. La Corte Suprema de la provincia tiene algunos mandatos que cumplir y que apurar para que funcione bien.
P.: ¿Cómo cuáles?
D.B.: Por ejemplo, los salarios de los abogados, que son los honorarios tienen un mínimo legal, y sin embargo, hay 200.000 causas reguladas sobre el mínimo legal, y es una situación que nos afecta y que nadie toma en cuenta. La Corte y el Consejo de la Magistratura tienen que bregar por un funcionamiento correcto: los juzgados, por un lado, y los que controlan a los juzgados por el otro. Hay que hacer cumplir la ley.
P.: ¿Qué dice la ley?
D.B.: Actualmente la ley que regula los honorarios según las actividades se maneja con JUS, que es una unidad de medida que tiene muchas profesiones con un valor. Para los abogados ese valor lo fija la Corte Suprema y hoy está en alrededor de $5.000. El mínimo legal por actuación judicial es siete JUS, unos $35.000 aproximadamente. Lo que pretendemos es que la actividad tenga el mínimo de regulación que dice la ley.
P.: ¿Cree que es por una falta de presupuesto?
D.B.: Obviamente que el presupuesto es corto, porque además se deberían crear nuevos juzgados, nombrar las ternas de jueces, y la serie de factores que no ayudan.
P.: Ustedes desde La Caja de Abogados lograron un aumento anual del 100% en las jubilaciones, a recibir en tres tramos y que las lleva a unos $110.000 en febrero de 2023, ¿cree que es suficiente?
D.B.: La Caja y la colegiación este año cumple 75 años y hace un trabajo profesional, no solo dar jubilaciones y pensiones. Lo que tratamos de hacer es dar las mejores jubilaciones y pensiones posibles, teniendo en cuenta que no recibimos aportes de nadie, sino que administramos los aportes de los abogados y la comunidad vinculada, los clientes, por su trabajo profesional, y por eso también dependemos de los honorarios. Pero además tenemos un sistema de salud, damos préstamos, asignaciones por nacimiento, defunción, casamiento, discapacidad. Con el aumento hicimos un esfuerzo que lo pudimos hacer y es importante, porque creemos que le vamos a ganar a la inflación.
La Caja de Abogacía también anunció un beneficio para los abogados activos. Se trata de la suspensión de los intereses de las obligaciones previsionales de los profesionales, quienes podrán realizar el pago de la Cuota Anual 2022 sin intereses hasta el 31 de marzo del 2023.
En el mismo sentido, la institución ratificó la plena vigencia del Sistema de Aportes por Estamentos implementado durante la pandemia por medio del cual cada letrado puede elegir aportar entre el 38%, 50%, 75% o 100%, de acuerdo a la realidad profesional de cada abogado.
Asimismo, indicó que habrá un beneficio especial para quienes estén dando sus primeros pasos en la profesión: un régimen de franquicias para jóvenes y nóveles, quienes abonarán un monto menor de cuota anual durante los primeros años, computándose esa cuota como si hubieran abonado el valor de referencia al 100%.



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