5 de agosto 2004 - 00:00

Kirchner: "No quiero un diálogo hipócrita"

Elisa Carrió
Elisa Carrió
«No quiero un diálogo hipócrita.» Néstor Kirchner usó ayer una tribuna peronista, en el corazón del conurbano, para refutar a Elisa Carrió y Ricardo López Murphy, quienes cuestionaron la convocatoria «parcial» que el gobierno le realizó a partidos opositores.

Manoteó el Presidente un argumento llamativo: «Quiero dialogar pero no quiero caer en el diálogo hipócrita de aquellos que se muestran para dialogar y después tratan de que al gobierno le vaya mal», dijo durante un acto, en Florencio Varela.

Fue una respuesta tácita a Carrió y López Murphy que rehusaron o condicionaron la convocatoria oficial la que, en cambio, aunque con matices, aceptó el presidente de la UCR, el chaqueño Angel Rosas, quien a mediados de agosto tiene agendado un encuentro con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

En otro safari político por el conurbano -la semana pasada fue a La Matanza, donde lo recibió Alberto Balestrini-, Kirchner visitó ayer Florencio Varela, distrito comandado por Julio Pereyra, uno de los intendentes del PJ con mejor llegada a la Casa Rosada.

• Castigo

Es, de hecho, la tercera vez que, en el último año y medio, el Presidente participa de un acto en ese municipio donde asistió para anunciar la construcción de un hospital regional y para entregar dos tomógrafos que Pereyra le había pedido anteriormente.

Desde el escenario del club Nahuel, adonde se amontonaban más de 4 mil personas, Kirchner castigó -sin nombrarlos-a Carrió y López Murphy.
«Me dicen a veces que dialogue. Yo dialogo con el pueblo argentino permanentemente. Quiero dialogar con los que trabajan por esta patria, pero no con aquellos que tratan de que al gobierno le vaya mal.»

A su lado aplaudían el jefe local, Pereyra; Felipe Solá; la vice Graciela Giannettasio; los ministros Julio De Vido y Ginés González García, y los intendentes Juan José Mussi, de Berazategui; Sergio Villordo, de Quilmes, y Baldomero Alvarez, de Avellaneda.

En definitiva, al PJ el único diálogo que le importa es aquel en el que, a ambos lados de la mesa, hay peronistas.
Kirchner coincide: por eso hoy estará en Chacabuco, rodeado de dirigentes duhaldistas, invitados especialmente por el cacique anfitrión, Julián Domínguez.

• Confesión

En Varela, en el ruido volvió a apuntar contra los sectores -que nunca señala con nombre y apellido-que «van a tratar de frenar a la nueva Argentina y que quieren que vuelvan los viejos modelos económicos».

«Esos me van a atacar permanentemente»
, pero « el pueblo argentino me va a defender».

Y, en el torbellino, filtró una confesión:
«Dicen que me enojo con mis ministros: cómo no me voy a enojar cuando las cosas se demoran o se duermen y hay un pueblo que espera que el gobierno trabaje y haga las cosas como corresponde».

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