Kirchner: "No somos el gobierno del default"
Néstor Kirchner se mostró duro ayer con el FMI y acreedores ante la Asamblea Legislativa. Fue un discurso a medida de la platea que lo escuchaba: ante legisladores que siempre buscan seducir los presidentes. Atacó a los bonistas por haber comprado deuda predefault cobrando altas tasas y dijo que el Fondo debía hacerse responsable por el aumento en la deuda en los últimos 10 años. Pero lo más importante del Presidente ayer fue que dejó claro que su proyecto no es el default y puso a la deuda como problema central del gobierno. Ratificó la estrategia planteada en Dubai, pero se cuidó de no mencionar la quita de 75%. Un elemento clave. Cosechó los aplausos que fue a buscar y pareció endurecer la posición frente a la negociación, mientras lo escuchaba afuera una manifestación en la plaza convocada para apoyarlo. Faltaron, es cierto, anuncios concretos para el futuro, más allá de confirmar que habrá una nueva ley laboral. Desde el principio no pareció ser un acto destinado a difundir programas de gobierno.
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• Interrupciones
El discurso de Kirchner fue escuchado desde la Plaza de los Dos Congresos por la concentración organizada para respaldar la gestión. Kirchner fue interrumpido en 25 oportunidades por los aplausos de los presentes en el recinto de la Cámara baja, un número alto si se lo compara con el último mensaje de De la Rúa cuando se escucharon aplausos sólo 7 veces.
Las frases que provocaron los mayores aplausos fueron las que marcaron su posición respecto de la reivindicación de la soberanía de Malvinas y sobre el futuro del ALCA, donde señaló que «no nos sirve cualquier acuerdo de libre comercio».
Mencionó la necesidad de «derrotar la cultura de la prebenda o del clientelismo», sostuvo que el país « tiene que crecer generando empleo», y, en materia de seguridad, consideró « centrales» el « respeto por los derechos humanos» y « la ruptura de cualquier lazo de complicidad entre sectores dirigenciales, y sectores de la Policía y de la delincuencia».
Aunque se ajustó a lo incluido en las 25 carillas de su discurso, Kirchner improvisó en un tramo para hacer referencia a la lucha contra el terrorismo internacional y mencionó la apertura dispuesta en los archivos de la SIDE para aportar información a la causa que investiga el atentado contra la AMIA. Sobre el final, volvió a improvisar apuntando a los que lo critican por su posición frente a la deuda, pidió respaldo al pueblo argentino y agradeció su «acompañamiento permanente».




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