30 de enero 2003 - 00:00

L. Murphy encendió con éxito aspiradora de votos radicales

El radicalismo aceleró desde ayer su proceso de migración masiva de votos hacia otros partidos. Esta vez, el beneficiario fue Ricardo López Murphy, que cerró un acuerdo programático con el Frente Cívico y Social de Catamarca, controlado por radicales. Por ahora, la dirigencia radical y los representantes de Recrear para el Crecimiento anunciaron inclusión de candidatos para legislativas locales y el comienzo de la negociación para definir las listas nacionales. El acuerdo no es una sorpresa. Sí quizá lo sea que la estampida de dirigentes radicales haya comenzado en Catamarca, frente al hastío, la desolación y la brutal pérdida de poder político que les provoca un partido centenario en disolución con candidatos a presidente - Rodolfo Terragno y Leopoldo Moreau-que siguen peleando impugnaciones y nuevas elecciones en la Justicia con niveles de virulencia ya comparables a la interna del PJ. El acuerdo cerrado con la UCR catamarqueña conlleva la inclusión de un candidato a diputado de López Murphy en las listas de Oscar Castillo, actual gobernador.

Más esperado hubiera sido que el ex ministro radical de Defensa y Economía hubiera cerrado su primer acuerdo electoral con el gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias. Allí lo unen vínculos desde personales hasta ideológicos. Además, el gobernador mendocino fue el primero en abrir puentes con López Murphy, cuando se precipitó la caída de la UCR, como opción electoral.

No escapa a nadie que López Murphy, si bien no esconde su pasado de militante radical, prefiere no tener relación alguna con la estructura partidaria. No es un apoyo orgánico de la UCR a su candidatura lo que busca, tampoco lo obtendría existiendo Terragno y Moreau todavía en juego, sino la adhesión de los radicales desencantados con la desaparición de la UCR y que todavía lo miran como un ex correligionario de luchas. Además, el jefe de Recrear reúne dos condiciones que le garantizan la simpatía de votantes radicales: el haber sido maltratado por Fernando de la Rúa como ministro renunciado y convertirse en una suerte de opositor por excelencia de Domingo Cavallo. Son condiciones que gustan entre los radicales históricos.

En ese sentido, era esperada desde hace tiempo una alianza con el radicalismo mendocino, aunque ésta no se daría en forma orgánica, sino con una declaración de libertad de acción a los afiliados por parte del radicalismo provincial.

Para llegar a esta situación colaboraron varios elementos. El propio gobernador mendocino pareció hace meses al borde de un acuerdo con Recrear. Luego la situación se enfrío en las apariencias, pero los contactos continuaron.

No se debe olvidar que el jefe de campaña de López Murphy es el demócrata mendocino Carlos Balter, cercano en lo personal a algunos dirigentes radicales mendocinos, como Raúl Baglini. Balter y la dirigencia de Recrear para el Crecimiento vienen insistiendo en la posibilidad de un apoyo de los hombres de Iglesias. López Murphy no sólo quiere un acuerdo con todos los radicales, sino también con peronistas decepcionados.

El segundo dato clave en esta relación es la opinión de los votantes radicales de Mendoza y otras provincias. La propia conducción local de algunas provincias asegura que 70% de los votantes de ese partido se inclinará hacia
López Murphy y no a la fórmula oficial que proclame el Comité Nacional de la UCR, si es que terminan bien los conflictos judiciales. Incluso ya hay militantes de la UCR trabajando en la campaña de Recrear. «Es una migración lenta, pero progresiva», dicen en Mendoza. Basada en ese dato, a la UCR mendocina le quedaría como única solución elegante declarar la libertad de acción, un camino que incluso tanteó en algún momento para su provincia hasta Pablo Verani, actual jefe del radicalismo.

Las presiones internas y externas para un acuerdo de la UCR mendocina con
López Murphy tienen dos caras. Los representantes de la «vieja política» radical en la provincia impulsarían otro tipo de acercamientos como, por ejemplo, con Aldo Giordano, del partido FISCAL. Pero la dirigencia más joven y los funcionarios y algunos legisladores tienen una marcada simpatía por el líder de Recrear.

Pero la definición que ya alcanzaron los catamarqueños se encuentra en estos días frenada en Mendoza por dos razones.
Iglesias está en Chile; y López Murphy, en España.

Siguiendo la campaña, pero en Europa, se reunió ayer con el jefe del gobierno español,
José María Aznar y desde Madrid se declaró con ideas similares a las de Luiz Inácio Lula Da Silva, porque dijo no creer en la «clasificación popular de las ideologías. Hay que terminar con eso de que uno es de derecha o de izquierda. Lula ha puesto como prioridades ordenar las metas fiscales y controlar las tasas de inflación, que no es muy distinto de lo que yo propongo», dijo. De paso, se ubicó en las preferencias electorales diciendo: «Yo me veo tranquilo en una segunda vuelta contra cualquiera».

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