23 de noviembre 2000 - 00:00

La Bolsa operará hoy en condiciones atípicas

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires podría haber cerrado ayer la puerta y nadie se hubiera dado cuenta. Las opera-ciones fueron prácticamente nulas con un volumen que llegó apenas a $ 662.000 y ningún cambio en las cotizaciones. Algunos operadores tuvieron que hacer memoria para recordar un volumen inferior, que sólo se dio en la navidad de 1999 cuando se contabilizaron $ 545.000. Es claro que no sólo el paro ayudó a la parálisis bursátil. En los Estados Unidos no hubo operaciones por la celebración del Día de Acción de Gracias, que hoy se repetirá a medias ya que los mercados estadounidenses operarán sólo hasta las 13.
A pesar de eso, las autoridades de la Bolsa decidieron que hoy la rueda de negociación abriera normalmente. Pero tomaron algunas precauciones. Por ejemplo, se permitirá a los operadores ir a trabajar en jeans y remera, en lugar del saco y corbata obligatorio dentro del recinto de cotizaciones. La pregunta que rondó la Bolsa ayer era: ¿El cambio es por la ola de calor o porque la presidencia de la BCBA tiene miedo de que en el camino de ida y vuelta algún piquete ataque a los trajeados operadores?

En realidad, la decisión de la Bolsa de seguir operando se basó en un comunicado del Banco Central que ratificó el funcionamiento del clearing para hoy. Por el contrario, el Mercado a Término comunicó a sus operadores que por el paro se suspendían las actividades de hoy.

El panorama que presentaba el recinto de operaciones de la Bolsa ayer era desolador. Los pocos operadores que concurrieron a trabajar charlaban en los sillones sin moverse. No se escuchaban órdenes de compra o venta y la tristeza era genera-lizada. Sólo 16 empresas tuvieron presencia en las pizarras de la Bolsa que se repartieron en 4 alzas, 1 baja y otras 11 sin cambios, mientras que el índice Merval en 414,68 unidades subió 0,20 por ciento.

Además cayó muy mal ayer en el mercado la confirmación del anuncio del FMI sobre la exigencia a la Argentina de cumplir todos los anuncios que lanzó el gobierno como requisito para el otorgamiento del blindaje financiero, justo cuando todos creían que con la firma del Compromiso Fiscal alcanzaba para empezar a caminar. Hacia las 16 casi todos se habían ido de la Bolsa, salvo un grupo de optimistas que se quedaron hasta el cierre de las operaciones esperando que alguna orden milagrosa les salvara el día.

Afuera, en la City, el panorama era similar. La Bolsa tuvo sus rejas de seguridad cerradas durante todo el día a la espera de alguna manifestación -es el lugar clásico para ir a protestar contra el modelo económico-o ataque con huevos, como suele suceder. Pero ni eso llegó.

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