16 de septiembre 2004 - 00:00

La pelea por fondos complica batalla contra ola criminal

Ayer, en un acto en Luján, Néstor Kirchner y Felipe Solá, a quien el gobierno sigue demorando el giro de fondos para la seguridad de la provincia de Buenos Aires.
Ayer, en un acto en Luján, Néstor Kirchner y Felipe Solá, a quien el gobierno sigue demorando el giro de fondos para la seguridad de la provincia de Buenos Aires.
Felipe Solá tiene motivos para dudar de la buena voluntad de Néstor Kirchner para ayudarlo: el Presidente le sigue regateando los $ 100 millones que le prometió para renovar la Policía Bonaerense mientras hay $ 124 millones, con destino específico para seguridad, trabados en un trámite administrativo.

Esos recursos son el remanentede un fondo especial de $ 250 millones creado para combatir la delincuencia en todo el país que el entonces ministro Gustavo Béliz presentó en el marco del plan integral antidelito, un decálogo pretencioso que apenas pudo dar unos pasos.

Con la caída de Béliz y la posterior desintegración de la cartera de Justicia y Seguridad, los $ 124 millones quedaron sin destino. Si no son ejecutados antes del 31 de diciembre pasarán a Rentas Generales restando recursos a Seguridad, una desmesura a juzgar por la dimensión de la crisis delictiva.

Los vaivenes se atribuyen a ciertos chispazos entre los Fernández -el jefe de Gabinete, Alberto, y el ministro del Interior, Aníbal-por el manejo de esa chequera. En el gobierno desmienten, en forma tajante, que haya existido algún conflicto sobre ese tema.

• Destino

Parece obvio: no es en absolutoaconsejable agregar más ruido al que generó en los últimos días la riña entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su par de Planificación Federal, Julio De Vido.

Respecto del destino de los fondos, desde el gobierno se especificaron dos puntos:

• Que en la reunión de la semana pasada mantuvo con el ministro de Seguridad bonaerense
León Arslanian, el Fernández de Quilmes prometió acelerar la entrega de los consabidos 100 millones para engrosar el presupuesto de la Policía provincial, recurso adicional a los $ 150 millones que Solá ordenó a su ministro de Economía, Gerardo Otero, gire, fuera de lo previsionado, a la cartera de Arslanian.

• Que los fondos que no se ejecuten este año igual
quedarán comprometidos para compras destinadas al reequipamiento de las fuerzas de seguridad federales y, eventualmente, para algunas provincias. Hasta ahora, todas las erogaciones fueron en el ámbito nacional: unos $ 90 millones para a Prefectura y Gendarmería, y $ 30 millones para el Ejército,entre otros destinos. También Horacio Rosatti se apropió de una porción: $ 5 millones para el funcionamiento de su cartera. El resto lo definirá Kirchner con un decreto que repartirá los $ 124 millones entre Interior y Justicia. Quizás, cuando se active esa distribución, Solá y Arslanian puedan rasguñar alguna cuota.

Pero, en principio, ninguna provincia tiene asegurados fondos adicionales por esa vía. Por eso, al Fondo Béliz le salió un clon en el Congreso,
más solvente y previsible en el destino y reparto de los recursos: un proyecto para destinar parte de la recaudación impositiva al mejoramiento de la Federal pero también de las policías provinciales.

El texto, que elaboró el riquistade San Isidro,
Hugo Franco -y fue avalado por la Comisión de Seguridad Interior-, propone conformar un fondo que se sustente con 46 por ciento de lo ingresado por Ganancia Presunta: alrededor de $ 250 millones al año.

En la Casa Rosada, todavía no prestaron atención a ese fondo que, previamente, debería sortear el tratamiento legislativo. Sí, en cambio, mandaron a hacer sondeos algunos gobernadores que vieron el filón para sumar recursos extra enviados desde la Nación.

Todos miran el antecedente
Arslanian. A poco de asumir, el 13 de abril pasado, el ministro bonaerense escuchó la promesa de Béliz, sostenida por Kirchner, de una ayuda adicional de $ 100 millones que nunca llegaron. Otro factor que agota la paciencia de Solá con Olivos.

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