Lamentos por Kirchner de cardenales, ayer, en Roma
-
Milei se reunirá con Peter Thiel, fundador de PayPal y Palantir
-
Declara en Comodoro Py un testigo clave en la causa por la compra del departamento vinculado a Adorni
Antonio Baseotto
Era inevitable que se hablara del conflicto en torno al obispo Baseotto. El cardenal francés lamentó que «ahora dicen que la carta que se envió censurando la actitud que tuvieron con el ordinario castrense no existió. ¿Qué pretenden? ¿Que la publiquemos por los diarios? Somos un Estado y un Estado serio. La carta le fue enviada al embajador Custer y fue con pedido de confidencialidad. La intención era no discutir con el gobierno a través de los medios, ya que cualquier profesional sabe que no es la mejor manera de hacerlo». Después los obispos aventuraron algunas hipótesis sobre cómo seguirá el conflicto. Uno de ellos preguntó si el cardenal Jorge Bergoglio ya había aclarado públicamente que a Baseotto no lo puede remover el gobierno y que el único que puede hacerlo es el Papa. (Ver nota en pág. 15.) La pregunta dejó en claro que la declaración de Bergoglio no fue una espontaneidad. Con ella el gobierno perdió al último negociador. Macri, quien tiene trato muy frecuente con Bergoglio, elogió al arzobispo.
• Opciones
Como se barajaron algunas opciones sobre el curso que tomará ahora el conflicto, los cardenales se apresuraron a descartar una salida que sí se había considerado antes de las «desatinadas declaraciones del canciller Bielsa», como se dijo allí, en referencia a la aclaración de que «lo de Baseotto es irreversible e irrenunciable». «Ahora es imposible nombrar a un coadjutor que reemplace discretamente a Baseotto porque se intepretará que lo hemos sacrificado al obispo por defender un principio que todos abrazamos», dijo uno de los cardenales. Macri, que escuchaba en silencio, preguntó: «¿Podrán declarar a la diócesis militar 'sede impedida'?». Nadie se animó a afirmarlo pero sí se advirtió que el obispo removido «irregularmente» reclamó por su situación por la vía administrativa.
• Defensa
Los jerarcas de Roma comenzaron a conocerlo con algún detalle: «Vivió en una diócesis pobre, en Añatuya, sin siquiera una casa durante años, y terminó construyendo 500.000 metros cuadrados en obras de caridad. Ahora quieren hacerlo aparecer como uno de los marinos que tiraba al mar gente dormida», se explayó el cardenal Martino.
Este prelado está especialmente intrigado con la conducta del gobierno ya que cuando visitó Buenos Aires, en noviembre, Kirchner y Alberto Fernández salieron en su defensa frente a unas primeras declaraciones del ministro Ginés González García sobre la despenalización del aborto.
La reunión se desgranó en historias, como la que narró uno de los prelados sobre el antecesor de Benedicto XVI, Benedicto XV: «Nadie recuerda hoy día que fue tan caritativo que, a raíz de la guerra, casi quebró a la Santa Sede. Fue tan así que para realizar el cónclave que elegiría a Pio XI, a su muerte, hubo que pedirle un crédito a un banquero amigo de la curia». Final para los brindis, con espumante: uno en honor del nuevo Pontífice, uno por Italia y otro por la Argentina.




Dejá tu comentario