26 de agosto 2003 - 00:00

Macri ganó entre los ricos y pobres pero hubo también castigo a Ibarra

Macri ganó entre los ricos y pobres pero hubo también castigo a Ibarra
Que Mauricio Macri le haya sacado 16 puntos de diferencia a Aníbal Ibarra en La Boca -sección 4, que en realidad se llama San Juan Evangelista- (46,12% contra 30,14%) era más que previsible. Por eso resulta más interesante la diferencia de casi 7,5 puntos que le sacó Macri en Villa Lugano -sección 22-. Es una de las parroquias más numerosas de la Capital, con fuerte militancia histórica del radicalismo y el peronismo -fue la cuna de Lorenzo Miguel- y esto último explica la buena estructura que tuvo Macri para llevar adelante las elecciones.

Cerca de allí, más hacia el Oeste, en Mataderos se vuelve a repetir una performance similar para Macri aventajando en 5 puntos a Ibarra, una zona que como Lugano, Soldati o Pompeya -donde por más de un punto también ganó Macri- no se caracteriza por un promedio de ingresos altos y podría decirse que se concentran las zonas más pobres de la Ciudad.

Primó también allí la bronca de los votantes. Más allá de las causas políticas, todas esas zonas se encuentran prácticamente abandonadas de la acción de gobierno, no sólo de la administración Ibarra, sino también durante la gestión de Fernando de la Rúa en la Ciudad. Sólo dos hechos en los últimos años rescataron del olvido al sur de la Ciudad: el anuncio de la creación de la Corporación del Sur, que no tuvo ningún efecto práctico en propiciar el desarrollo, y el tendido de la línea H de subterráneos, que algún día llegará a Pompeya, pero no alcanza a compensar los deficientes servicios que recibe esa zona. Pero la situación general de esos barrios es de un deterioro creciente, no sólo en lo económico sino también en materia de seguridad.

Los resultados en el norte de la Ciudad aparecen mucho más justificados. Como era evidente, por ejemplo, el Socorro -Barrio Norte desde Plaza Vicente López hacia Recoleta- le dio el apoyo a Macri con sus 71.000 electores con la mayor diferencia obtenida en toda la Ciudad: 53,91% contra 18,59% de Ibarra. Enrique Nosiglia y De la Rúa, ambos dirigentes radicales de esa parroquia, varias veces habían conseguido una diferencia semejante a favor del radicalismo, que esta vez cayó a un infame 1,21%, impropio para el área de influencia de un presidente renunciado.

• Diferencia mayor

Pudo Ibarra, por el contrario, mantener el honor en su parroquia, la sección 15 -técnicamente se llama San Bernardo- que comprende a Villa Ortúzar, lugar de residencia del jefe de Gobierno, donde obtuvo la mayor diferencia frente a Macri consiguiendo más de 40% contra 31%.

Y en el caso de Palermo puede interpretarse que los casi 13 puntos de ventaja a favor de
Macri, no sólo tuvieron que ver con la ideología o la ubicación social del votante. Es la zona que más se quejó por la implementación del nuevo Código de Convivencia, que aisló algunos sectores del barrio en favor de la libertad de acción de los travestis. Ibarra debió pagar también que mientras subían los precios de las propiedades, se desarrollaba un nuevo polo gastronómico en Palermo Viejo y en lo conocido como Palermo Hollywood, se fuera deteriorando la seguridad llegando en algunas zonas a detectarse los mayores niveles delictivos de la Ciudad.

Por eso,
una simplificación de lo sucedido en la Capital Federal el domingo indicaría que Ibarra gozó de la preferencia de la clase media-media, por buscar una definición, y comienza a perderla hacia los sectores de menores y mayores ingresos.

Macri
, por el contrario, ocupa todo ese espectro que no eligió a Ibarra, habida cuenta que la polarización fue tan fuerte que no puede atribuirse la preferencia de algún sector íntegro de la sociedad que no fuera a las dos fórmulas principales, aunque podría decirse que Luis Zamora gozó de preferencias similares a las de Ibarra y Patricia Bullrich a las de Macri.

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