5 de agosto 2004 - 00:00

Malo: presión piquetera frenó voto para mejorar polémico Código porteño

Dentro de la Legislatura, confusión y discusiones. Fuera fuerte despliegue policial. Ariel Schifrin, entre otros, intentaron archivar la ley contravencional con un escribano en el recinto.
Dentro de la Legislatura, confusión y discusiones. Fuera fuerte despliegue policial. Ariel Schifrin, entre otros, intentaron archivar la ley contravencional con un escribano en el recinto.
No hubo sanción ayer de artículos de la reforma del Código Contravencional porteño por falta de acuerdo y escándalos en la Legislatura. La votación en particular de la norma por segunda vez pasó a cuarto intermedio y parece seguir el camino de la votación en general que tuvo siete ensayos antes de aprobarse con ajustado quórum.

La falta de acuerdo por la baja de la edad en la imputabilidad hizo fracasar la sesión, que se condimentó hasta con una denuncia judicial que promete hacer mañana un grupo de diputados al sostener que no había quórum para iniciar el debate y que la sesión sería nula.

La división dentro del macrismo, el bloque mayoritario y opositor, desencadenó después de siete horas de idas y vueltas el pedido del cuarto intermedio para dentro de quince días.

Así, anotó ayer la Legislatura porteña un grotesco más en su currículum cuando los legisladores se entregaron al griterío en los pasillos del recinto. Hubo apretujones y vehemencia -también dentro de la sala de sesiones-en la polémica por el Código Contravencional porteño, aplazado finalmente a pesar del acuerdo que habían anunciado entre kirchneristas, macristas y el Partido de la Ciudad (filoibarrista).

• Artículos discutidos

A esos modos de los diputados se agregaba, afuera, la manifestación de miles de piqueteros que se apostaron en la valla más cercana al edificio, transversal a la calle Hipólito Yrigoyen, ocupando la Plaza de Mayo, para protestar contra la ley de la cual iba a sancionarse la parte de generalidades en forma particular. Los dos artículos más discutidos eran la baja de la edad de imputabilidad a 16 años y la incorporación de la reincidencia para castigar más al que vuelve a cometer la misma falta.

A las 13.30 comenzó a sonar la chicharra de llamado a la sesión para la cual el martes se había anunciado un acuerdo entre bloques que quitaría la baja de edad como también la posibilidad de arrestar a los reincidentes.

Sin embargo, una parte del macrismo insistía con bajar a 16 años la edad para castigar las para el quórum).

El kirchnerismo no bajaba al recinto, ni tampoco el ibarrismo, a la espera de que la manifestación de piqueteros se retirara, de acuerdo con directivas que tenía el interbloque oficialista. Por otro lado, ponían como excusa que no estaban los 23 macristas sentados en las bancas. Faltaba uno:
«Chango» Farías Gómez se ausentó para participar de un acto con Mercedes Sosa, para quien está produciendo grabaciones para un sello discográfico alemán.

Las barras macristas comenzaron a inquietarse y entonar cánticos amenazantes en caso de caerse la sesión. Al mismo tiempo, fuera del recinto, una docena de legisladores de distintos bloques dúo (
María Eugenia Estenssoro-Juan Manuel Velazco; Milcíades Peña-Ariel Schifrin; Norberto Laporta-Roy Cortina; Fernando Melillo-Fernando Cantero, entre otros) -además de las tres diputadas ibarristas-decidió embestir con cuestiones reglamentarias para dar por caída la sesión y archivar el proyecto. Llamaron a un escribano que certificara que había pasado el tiempo reglamentario y que no había quórum. El escribano ingresó en el recinto, pero junto a él lo hizo el diputado Cortina. «Empieza la sesión», anunció el vicepresidente, Santiago de Estrada, al verificar que con la entrada del socialista sumaban los 31 legisladores necesarios. Dicen que el diputado se equivocó y la docena de diputados anunció que presentaría hoy un recurso de amparo para dar por nula la sesión. Esa escena se adornaba con el pasillo circular que rodea el recinto atiborrado de movileros, asesores de los legisladores y curiosos y se completaba con una legisladora del zamorista que a exaltados gritos, casi quedándose sin voz, anunciaba que la sesión se había caído siendo inentendibles otras partes de su vociferación.

• Cuarto intermedio

Mientras en confusos discursos, de gran esfuerzo vocal ante el tumulto intentaban hablar Schifrin y Vilma Ripoll, dentro del recinto comenzó a sobrar el quórum con la llegada a las bancas del oficialismo (kirchneristas e ibarristas). Ya eran las 17 y los manifestantes de afuera terminaban de retirarse tras la protesta. Miguel Talento pidió un cuarto intermedio ya que explicó que el pacto del día anterior se había roto. Estuvieron tres horas deliberando en los despachos para que finalmente, de vuelta al recinto, Julio Di Giovanni (P. de la Ciudad) dijera que sería conveniente una postergación.

El kirchnerismo se retiró con el anuncio de
Diego Kravetz de esa decisión, que en realidad tenían previsto que hiciera a las 17 Talento, pero cambió de libreto, al parecer, en la oratoria. El macrismo quedó con sus aliados de Recrear y De la Ciudad, más las ibarristas, para terminar con el pase a cuarto intermedio.

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