24 de noviembre 2004 - 00:00

Malón de leyes abruma a Legislatura porteña

Santiago de Estrada
Santiago de Estrada
La Legislatura porteña comienza la semana que viene a tratar un paquete de leyes que se propone sancionar antes de fin de año, entre las que se encuentra el Presupuesto 2005. Aún no está previsto, sin embargo, que trate la prohibición de la venta ambulante de «baratijas» y «mera subsistencia» como autoriza el polémico Código Contravencional que regirá desde enero.

Sólo la ley de Presupuesto suele abarcar más de una sesión o extender el debate a lo largo de una jornada hasta la madrugada, generalmente sobre los festejos de fin de año. Por eso los legisladores actuales quieren sancionar esa norma al menos 15 días antes de las fiestas.

El paquete que se reparte en las sesiones que quedan hasta terminar el ciclo el 30 de diciembre incluye Ley de Comunas, Código Electoral que impone voto electrónico en 2005, educación sexual en los establecimientos educativos, Presupuesto y ley tarifaria 2005.

El calendario de los legisladores comienza pretencioso, queriendo sancionar en una sesión especial, el próximo martes 30 de noviembre, la mentada Ley de Comunas que dividirá a la Capital Federal en zonas, tal como impone la Constitución local y que debía estar aprobada en 2001. Esas zonas serán conducidas por una junta de siete miembros que los vecinos deben elegir con el voto.

Desde 1998 que se habla de la sanción de esa ley, pero los diferentes legisladores que transitaron el recinto en los últimos seis años nunca llegaron a un acuerdo y hasta hubo una curiosa intimación judicial para que lo hagan.

Igual que entonces, ahora las diferencias son por el mapa de esa geografía y por la oportunidad de convocatoria al reparto de por lo menos 70 cargos políticos nuevos, en una elección que viene rechazando Aníbal Ibarra.

• Autonomía

A diferencia de las legislaturas anteriores, en la actual, Ibarra estaría dispuesto a promulgar la Ley de Comunas, pero la primera votación de las juntas se haría recién en 2007. Las comunas tendrán cierta autonomía presupuestaria para facilitar la gestión del Ejecutivo y de acuerdo con el dictamen con consenso de la oposición (macristas), el Partido de la Ciudad y el Socialismo, el mapa se dividiría en 10 partes que agrupan a distintos barrios de modo de llegar a que las comunas tengan similar cantidad de habitantes. Con ese objetivo, por ejemplo, Puerto Madero compartiría autoridades vecinales con Constitución y otros barrios del sur porteño; también Villa Pueyrredón y Villa Urquiza lo harían con Villa Crespo, según la división. Pasada esa sesión, se trataría el 9 de diciembre el Código Electoral de la Capital Federal que ya tiene dictamen de mayoría en un acuerdo de opositores y oficialistas que consensuaron el borrador del macrista Helio Rebot.

La ley crea un Instituto Electoral de la Ciudad de Buenos Aires que se abocará a tareas referidas a los comicios, pero no cambia el sistema de votación con respecto a las listas sábana o la representación por barrios.

En cambio, la ley electoral impone
el voto electrónico que se estrenaría ya el año próximo a modo de prueba en algunos lugares de la Capital Federal para que los vecinos elijan a través de computadoras, sin boletas y con menos fiscales que los que requieren actualmente los comicios. Al menos ésas son las ventajas que le atribuyen al sistema que quieren implementar, con acuerdo de Ibarra, en la Capital Federal.

Ayer, por otra parte, los legisladores redactaron, en la Comisión de Educación que preside
Fernando Melillo (ARI), un dictamen de mayoría del polémico proyecto que regulará la educación sexual en los colegios.

El proyecto original de los kirchneristas
Ana Suppa y Diego Kravetz y la macrista Florencia Polimeli -que detallaba los temas que deberían impartir los docentes (como masturbación o sexo compartido)- fue modificado, pero obtuvo la aprobación de la mayoría de los bloques. En minoría quedó la redacción de Santiago de Estrada y Juan Carlos Lynch que acompañó Jorge Enríquez, en vista a la similitud con su propio proyecto al que la comisión no consideró.

El proyecto de mayoría dejó como temas a impartir desde la escuela primaria: desarrollo psicofísico; familia, amistad y amor, conductas sexuales, erotismo, abstinencia y cuidado del aparato reproductor, valores éticos y normas religiosas, entre otros.

El despacho de minoría propone talleres para padres y que la educación sexual comience a partir de séptimo grado y dependa de los lineamientos de la Secretaría de Educación porteña.

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