5 de diciembre 2001 - 00:00

Menem, conciliador pero duro con medidas

Después de más de diez años de gestión, quienes acompañaron a Carlos Menem en el gobierno le conocen sus mañas. Por eso ayer, al consultar acerca de quién redactó el diplomático comunicado del Consejo Nacional del PJ, que lleva las firmas del estado mayor menemista, Rubén Marín, Eduardo Bauzá y César Arias, además del propio Menem, todos coincidieron en preguntar: «¿Es largo o corto?; ¿más discursivo que golpeador o al revés?». Seguros de que en la respuesta estaría contenida la autoría intelectual.

Un pronunciamiento oficial que le anticipó Menem a Fernando de la Rúa, cuando éste le informó por celular el domingo pasado las medidas que se aplicarán en materia económica, que el PJ se tomaría 48 horas para pronunciarse. Y el ex presidente, que el mismo domingo se comunicó por teléfono con sus hombres de confianza para ir preparando el documento, les dio las pautas: «duro pero conciliador».

Confianza

Largo documento de más de dos carillas, que se encargó de pulir el ex secretario de Planeamiento de Menem, Jorge Castro -autor de muchos mensajes del ex presidente durante su gestión-, junto con Arias. Todos bromeando que si el ex presidente hubiera optado por definiciones más drásticas, se lo hubiera encomendado a Bauzá y su equipo de asesores. «Más golpeadores», bromearon los consultados. Cuando concluyeron en su elaboración, se lo leyeron telefónicamente a Menem, que le dio su aprobación.

El de ayer está dividido en tres partes. En la primera hace de entrada el diagnóstico, calificando la situación de «tremenda crisis de confianza externa e interna».

Lo cual no descubre nada nuevo. Y luego critica al gobierno señalándole que «anuncia planes y medidas (...) atrás de los acontecimientos». Reitera esta postura, en prosa sin aristas, recordando que la deuda pública se ha incrementado en los últimos tiempos en alrededor de $ 100.000 millones y que, en todo caso, las medidas «de emergencia -afirma-en el mejor de los casos sólo pueden ayudar a postergar el colapso».

Propuesta

En la segunda etapa, en estilo académico y componedor -«discursivo» lo califican los conocedores del paño-, también propone una salida a la crisis, a la que califica de índole política más que económica. Para ello considera «imprescindible -dice-la reconstrucción del poder político, condición indispensable para la gobernabilidad del país». Lo cual anticipa lo que sigue.

Ubica al peronismo como la fuerza política capaz de apuntalar esa gobernabilidad y declara que el PJ
«está otra vez dispuesto a asumir la responsabilidad que le corresponde». Aunque pone como condición que esto se haga «en un marco de acuerdo nacional, con la activa participación de todas las fuerzas políticas y sociales del país».

Concluye en su epílogo con los reclamos al gobierno, que no son muchos. Se limita a pedirle, como lo hizo ayer el presidente provisional del Senado,
Ramón Puerta, al Presidente, que «prorrogue con urgencia las sesiones del Congreso», en particular el «presupuesto nacional para el año 2002». Y agrega, abriendo el paraguas ante las versiones que dicen que el gobierno piensa repetir el presupuesto de este año, ante la posibilidad de que el Congreso le modifique el proyecto: «La inoperancia del gobierno no puede dejar sin presupuesto a la Argentina».

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