"Menem debió llamar", fue la queja de Solá
-
Argentina y EEUU firmaron nuevos acuerdos para reforzar la cooperación militar y tecnológica
-
Milei celebró la aprobación de 74 pliegos judiciales y habló del "inicio de la reconstrucción de la Justicia"
«Es una lástima que haya estado el viernes pasado en un acto cerca de la Gobernación y no haya venido a saludarme», se lamentó con una sonrisa, tras tomarle juramento al ex diputado Carlos «Laucha» Díaz en la Asesoría General de la provincia, un puesto clave que mezcla funciones de secretario Legal y Técnico y procurador del Estado.
• Precursor
La «diputadora» ya dio a comienzos de la gestión de Duhalde algunos funcionarios que trascendieron el Riachuelo, como Eduardo Bustos, titular del CEAMSE y caudillo de San Martín. Sin olvidar al director de la ANSeS, Sergio Massa.
El lunes mismo, curiosamente mientras Solá la emprendía con cierto cariño hacia Menem, el presidente designado completó el staff de la Jefatura de Gabinete nombrando a quien muchos consideran precursor en materia de traslaciones desde la Legislatura hasta el Ejecutivo en el primer distrito electoral del país: Julián Domínguez, hombre fuerte de Chacabuco, ex diputado, ex ministro de Infraestructura de Carlos Ruckauf, desempleado de cargos jerárquicos y hoy, de regreso en la función pública, a cargo de la Secretaría de Gabinete y Relaciones Parlamentarias.
Es cierto que el gobernador bonaerense tuvo cortocircuitos públicos con Menem, desde que dejó de ser su secretario de Agricultura y militó con mayor dedicación en el peronismo bonaerense. El mismo lunes, sin ir más lejos, se corrió la versión entre los amigos de Solá de que el riojano estuvo esperando a 2 cuadras del velatorio de Lorenzo Miguel para no cruzarse con el sucesor de Carlos Ruckauf, quien había asistido a dar el pésame.
Amparados por esta versión, sostienen que el gobernador aludió más tarde al presunto desplante menemista de la capital provincial aunque, en realidad, se refería implícitamente al reciente episodio de la capilla ardiente del jefe metalúrgico. Pero Solá no fue agresivo en su discurso, quizá porque imagina que -llegado el casopuede recomponer con Menem.

