11 de mayo 2001 - 00:00

Menem sumó diputados a De la Sota

Carlos Menem se acercó ayer con sigilo a José Manuel de la Sota e instruyó a la veintena de diputados que le responden para que se sumen al subloque de los gobernadores. Anoche, el pampeano Manuel Baladrón y Guillermo De Sanctis (San Juan) ya habían comenzado a cumplir con las directivas del riojano. Martha Alarcia (Córdoba) consultó telefónicamente con Menem antes de pegar el salto.

La estrategia del ex presidente es aprovechar el acuerdo de De la Sota con los 9 gobernadores del denominado Frente Solidario Federal, al que se sumó Rubén Marín (La Pampa), para aislar a los «bonaerenses» o subloque Federal que ayer largaron un grupo propio -casi 40-, alineados detrás de Carlos Ruckauf y Eduardo Duhalde (ver nota aparte). El correlato parlamentario de los caciques del interior se llama Mesa de Trabajo y ya cuenta con una cifra similar a la del duhaldo-ruckaufismo. Ahora, hay que agregarle los que se reportan en Anillaco.

Anoche, en la casa del barrio de Belgrano, Menem celebró esta virtual «entente» con De la Sota, durante una cena con jerarcas de la CGT que se acercaron en señal de solidaridad. El secretario general Rodolfo Daer y el infaltable Antonio Cassia, cacique del menemismo sindical, figuraban al tope de la lista de invitados.

Preocupado por el fantasma de una eventual ruptura, en la víspera, De la Sota repasó la situación de la bancada peronista junto al jefe del bloque PJ, su comprovinciano Humberto Roggero. Mientras se producía el lanzamiento del subloque Federal, el gobernador recibió a Roggero y a sus principales espadas de la Cámara Baja, Carlos Alessandri y Teodoro Funes (inspirador de la denominación Mesa de Trabajo), en la Casa de la Provincia de Córdoba, a 3 cuadras del Congreso de la Nación. José Luis Gioja, similar de Roggero en el Senado, llegó también para tomar un café en la delegación mediterránea.

Delante del sanjuanino, De la Sota habló de la necesidad de mantener unido al partido. «Tenemos que llegar todos juntos a octubre, porque es la escala previa al 2003 y es una condición necesaria para ganar», señaló con ímpetu triunfalista.

«No puede haber dudas: nosotros no queremos excluir a nadie y lo vamos a invitar a Carlos Ruckauf para que participe», avanzó en alusión al pacto con sus 9 colegas del Frente Solidario Federal, que actúan bajo la coordinación del misionero Ramón Puerta. Esta «entente» se presentó como una jugada destinada a dejar solo al bonaerense.

Gioja, precisamente, mantiene una cordial relación con el sucesor de Eduardo Duhalde en La Plata (Ruckauf fue el primero en solidarizarse con él cuando peleó por la presidencia del PJ de San Juan, que ganó el año pasado). Con De la Sota, también cultivan un vínculo amistoso.

No sólo porque compartieron trabajo parlamentario, durante el mandato del cordobés en la Cámara Alta -paso que precedió el desembarco en la gobernación-, sino asimismo porque la esposa de De la Sota, Olga Ruitort, militó en el peronismo cuyano junto a Gioja desde los tiempos de la JP. En el '85, Ruitort llegó a la titularidad del partido, época en la cual el senador se desempeñaba como secretario político.

Obviamente, por su condición de responsable de la bancada justicialista, Gioja todavía no pudo pronunciarse abiertamente en favor de alguno de los precandidatos presidenciales.

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