Moyano, con Caló caído, juguetea con reelección
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Hugo Moyano
Allí se blanqueó el pacto de Moyano con José Rodríguez, de SMATA, que se acercó al camionero para combatir cualquier chance de que Caló llegue a la jefatura de la CGT. Se sabe: UOM y SMATA tienen una vieja disputa que, más de una vez, se expresó con fogonazos.
Carambola o no, ayer Caló se bajó de esa riña. Mejor dicho: asegura que jamás estuvo en esa carrera. ¿Fue, entonces, un devaneo de Alberto Fernández y su delfín gremial, Andrés Rodríguez? ¿O su sueño cayó atado al de Carlos Kunkel de ser vice de Scioli?
Ayer, en tropel, unos 20 jefes sindicales aparecieron por el Luna Park para acompañar el lanzamiento de la fórmula K, acto que logró lo que no consigue ni la CTA: juntar -o al menos que convivan bajo el mismo techo- al jefe de los «gordos», Armando Cavalieri, y el camionero.
Escucharon, atentos, la referencia de la primera dama sobre la Concertación Plural. Hoy, reunidos, como hicieron antes con el llamado al « diálogo institucional», se dedicarán a estudiar el formato de unidad PJ-UCR que promueven los Kirchner. Además, como en la reunión de Moreno, un profesional hará una exposición sobre la situación actual del país.
Ayer, en el Luna Park, Moyano se mostró con todo su elenco de leales: Omar Viviani, Gerónimo «Momo» Venegas, Juan Carlos Schmidt, Abel Frutos y Julio Piumato, además Lingieri y Omar Maturano, de La Fraternidad, a quien también se agregó en la lista de posibles jefes CGT.
¿Cómo Maturano aparecería aliado a Moyano si quiere sucederlo, y éste, o su entorno, empieza a sembrar la idea de una reelección? Simple: el propio Moyano ha sido cauto sobre su intención de continuar y hasta ha dicho que preferiría no hacerlo.
«Hugo está cansado: fueron años duros. Además, con Cristina no se sabe», relativizan cerca del camionero mientras dejan correr la hipótesis del Operativo Clamor, que difícilmente tome forma expresa.
Por eso, la operación reelección tiene dos lecturas: la de perpetuar a Moyano o la de preservar el espacio moyanista y que sea ese bloque, siempre capitaneado por el camionero, el que imponga al próximo secretario general.
Enfrente, velan armas los «gordos», Luis Barrionuevo y los líberos Rodríguez y Gerardo Martínez.




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