Neuquén: también triunfó Sapag sobre kirchneristas

Política

Jorge Sapag anotó ayer un nuevo triunfo para el Movimiento Popular Neuquino (postal repetida desde 1961), al imponerse en los comicios provinciales al candidato a gobernador de la Concertación UCR-PJ, el radical K Horacio Quiroga, por más de 15 puntos. Fue otro traspié electoral para Néstor Kirchner, luego de los malos tragos en las urnas de Catamarca (11 de marzo) y Río Negro (20 de mayo). Pero buscará el Presidente nuevamente leer el dictado de las urnas con la particular lupa de la Casa Rosada. Recordará que Sapag lo visitó en su despacho cuando anunció su candidatura, y que su campaña contó con el apoyo de los sindicalistas petroleros locales alineados con Julio De Vido. La primera señal la dio anoche llamando por teléfono a Sapag para felicitarlo por el amplio triunfo. Sabe que el mandatario electo asumirá una relación más fraternal con Balcarce 50, a diferencia del saliente e hipercrítico Jorge Sobisch, cuyo partido ayer demostró haber sobrevivido en el cuarto oscuro a la corrosión que parecía augurar la crisis docente que terminó en abril con la violenta muerte del maestro Carlos Fuentealba.

Neuquén (de nuestra agencia) - Sin sorpresas, el candidato a gobernador del oficialista Movimiento Popular Neuquino (MPN), Jorge Sapag, se impuso ayer ampliamente en las elecciones provinciales por más de 14 puntos sobre el postulante de la Concertación UCR-PJ, el radical Horacio Quiroga, quien contó con el respaldo de Néstor Kirchner.

Anoche, como ya sucedió en elecciones anteriores, el Presidente se subió al triunfo de Sapag y lo invitó a «trabajar juntos a partir de ahora». El electo gobernador devolvió la gentileza: «Con Kirchner me une una relación de afecto y respeto», dijo anoche en conferencia de prensa en el comando de campaña, desde donde anticipó que gobernará «por una provincia mejor y para todos».

De esta manera, el MPN logró retener el poder, que ostenta en la provincia desde 1961, mientras que obtenía anoche además la primera minoría en la Legislatura. En la otra vereda, la derrota de Quiroga representó un nuevo traspié electoral para el Presidente, luego de los comicios de Catamarca (11 de marzo) y Río Negro (20 de mayo). No funcionó finalmente la primera alquimia de «pluralismo puro» en este distrito patagónico, frente al poderío del partido provincial.

Sapag, sin embargo, ya anticipó que mantendrá un estratégico posicionamiento más cercano a la Casa Rosada, pese a pertenecer a la fuerza del hipercrítico mandatario Jorge Sobisch.

A las 8 de ayer fueron habilitadas las 1.362 mesas previstas en toda la provincia, aunque alguna de ellas demoraron su apertura hasta en una hora por la ausencia de autoridades electoraleso por las inclemencias del tiempo, en el caso de localidades de la cordillera neuquina.

Sin embargo, en general no hubo mayores problemas y no se registraron en la Secretaría Electoral denuncias sobre hechos de violencia, de fraude u otras irregularidades.

La infraestructura electoral sirvió para contener a 80% de los 369.077 ciudadanos empadronados, para elegir a los candidatos de ocho agrupaciones políticas inscriptas, con tres alianzas y cinco partidos políticos como tales.

Desde media mañana comenzaron a concurrir masivamente los electores a los centros de votación ubicados en 254 escuelas para definir su opción entre las opciones polarizadas del MPN (Jorge Sapag-Ana Pechen) y Concertación Neuquina (UCR-PJ de Horacio Quiroga-Hugo Panessi).

Como partidos testimoniales por su escasa representación en el electorado se presentaron el Partido Obrero (Patricia Jure-Néstor Ibáñez), MST (Priscila Otto Araneda, nacida en Chile pero nacionalizada argentina) y Pedro Córdoba), Partido Humanista (Omar Aiello - Eduardo Mordacini) y PTS (Graciela Frañol-Daniel Reyes). Todos representando al activo pero irrelavante espectro de la izquierda cuyo eje argumental de oferta electoral fue la reivindicación del conflicto docente que derivó en la trágica muerte del maestro Carlos Fuentealba, y la estatización de las empresas petroleras. De todos modos, la campaña -salvo este trágico episodiose desarrolló dentro de un clima de convivencia por parte de los distintos partidos y candidatos.

El caso Fuentealba sólo fue traído al acto electoral, ayer, cuando desde un automóvil se insultó al gobernador Jorge Sobisch quien había concurrido a votar al CEPM 63 (Centro de Enseñanza Media Provincial) en el bajo de la ciudad que se caracteriza por la proliferación de comercios minoristas. Desde los acompañantes de Sobisch -unas 30 personas entre adherentes y guardespaldas- se respondió a los insultos, aunque el gobernador sufragó como si nada hubiera pasado. Precisamente en declaraciones a la prensa -ver pág. 13- Sobisch reiteró que ganaría el MPN, triunfo que se atribuyó en parte y que no renunciará a sus pretensiones de seguir la pelea por las presidenciales en octubre próximo.

En las elecciones de ayer, se eligieron además de gobernador y vice, 35 diputados provinciales y más de treinta intendentes.

Las principales ciudades que atrajeron la atención para cargos municipales fueron San Martín y Junín de los Andes, Cutral Có, Centenario y Villa La Angostura. Otras dos ciudadesimportantes como Zapalay Neuquén capital no eligieron autoridades por disposición de sus cartas orgánicas que impiden hacer coincidir la elección local con la provincial.

Cuatro partidos -tres de extracción menemista- sólo presentaron candidatos a diputados. Opción Federal de Horacio Rachid, hermano del ex secretario de Medios de Carlos Menem, Servicio y Comunidad del ex senador Daniel Baum y Apertura Popular del diputado disidente, Carlos Sánchez. Sólo Recrear de Ricardo López Murphy, enfrentado a Sobisch, eligió diputados pero dejó libre a sus asociados para votar a gobernador. Su primer diputado fue Carlos Mestre aunque el principal referente del lopezmurphismo es el concejal Marcelo Bermúdez. Este partido se alejó de su alianza con Quiroga cuando el intendente se encolumnó detrás de Kirchner.

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