No se puede recuperar el Senado del efecto Boggiano
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E. Menem: «He sido injuriado en esta Cámara y voy a defender mis fueros. La señora senadora, con esa característica permanente de agredirme y de agraviarme, ha manifestado que mi propuesta, hecha de buena fe y que acaba de ser ratificada por el senador Castillo, es una maniobra dilatoria. No se lo permito. No se lo permito porque yo no soy el que ' cajoneo' expedientes en la comisión que presido. Las propuestas que hago, las hago de buena fe».
A E. Menem lo siguieron planteos de la puntana Liliana Negre de Alonso y de Jorge Yoma, todos en defensa de nivel demostrado por los abogados de Boggiano, aunque no estuvieran de acuerdo con apoyar la posición. En realidad, apuntaban directamente al estilo de la primera dama. Pero esas peleas en el recinto, de todas formas, no se pueden comparar en violencia con otro de los matchs más duros de la noche, cuando la que primera dama terminó haciéndose eco de una denuncia que golpeaba de lleno en el peronismo salteño de Juan Carlos Romero. Cristina Kirchner, como se dijo, estaba molesta porque el propio peronismo le imponía una suspensión más liviana a Boggiano: no quitarle el sueldo durante el resto del proceso.
Fernández de Kirchner: «Ahora bien, cuando escucho algunas intervenciones, parece que algunos representantes no fueran de provincias argentinas, sino de algún cantón de Suiza... Precisamente, hace unos días leía en un conocido matutino porteño -«Página 12"- un editorial del cronista parlamentario de este cuerpo, donde se hace referencia a la nueva Corte Suprema de Salta y se habla de la designación de una funcionaria, la doctora Ayala. Me voy a permitir leer, porque no quiero incurrir en errores. 'En Salta, el gobierno de Juan Carlos Romero propuso y consiguió, sin mayores costos políticos, el acuerdo para sentar en el máximo tribunal de Justicia a una jueza involucrada, en 1988, en un sonado affaire entre el ex diputado provincial Emilio Cantarero...'. ¿Se acuerdan de Cantarero, el de acá, el del Senado? Y sigue la nota: '...Ayala, por entonces secretaria letrada del titular de la Corte, apareció en escuchas telefónicas en las que los intereses de las empresas de la familia Romero, el poder político, y el Poder Judicial, se entrelazaban en una saga que demuestra que la realidad siempre es más cruda que el más inverosímil relato del realismo mágico. En aquel momento (María Rosa) Ayala (así se llamaba la funcionaria) fue suspendida y sumariada. A Cantarero se le pidió, sin éxito, el desafuero como legislador provincial'. A lo mejor, ¡cuántas cosas se hubieran podido evitar! Y según este artículo la funcionaria luego fue a Tierra del Fuego, ejerció como camarista y también fue procesada en dicha provincia por estar involucrada en un affaire de presuntos pedidos de coimas y sobornos. No me extenderé más con la nota. Pero después de estas cuestiones logró ser designada como jueza de la Corte Suprema de Salta, tal como menciona la crónica periodística que acabo de enunciar. Por eso hago referencia al tema de la coherencia...».
Escudero: «Pido la palabra para plantear una cuestión de privilegio». ( Fernández de Kirchner seguía hablando.)
Scioli: «Le pide una interrupción la señora senadora Escudero».
Fernández de Kirchner: «No le concedo la interrupción...»
Escudero: «¡Pido la palabra para una cuestión de privilegio, señor presidente!» (Casi a los gritos.)
Scioli: «Para una cuestión de privilegio, tiene la palabra la señora senadora Escudero».
Escudero: «Creo que fundamenté mi posición con absoluto respeto, en igual sentido que muchos otros senadores. Pienso que siempre lo hice con absoluto respeto, y me parece que éste es un golpe muy bajo y absolutamente injusto a mi persona, a mi provincia, al gobierno de Salta y a la doctora Ayala. La doctora Ayala ganó dos concursos en el Consejo de la Magistratura, y tiene una trayectoria judicial impecable. Este involucramiento en un affaire que sucedió hace aproximadamente diecisiete años en mi provincia -durante otro gobierno y en otras circunstancias-, cuando ella era una «pinche» secretaria de Corte, es una absoluta injusticia. La doctora Ayala jamás ha sido procesada. Y no fue procesada en Tierra del Fuego cuando fue jueza de cámara. Tiene una trayectoria judicial extraordinaria y una capacidad muy grande. Ha sido el mejor promedio en la Universidad Católica de Salta, y le lleva treinta puntos de ventaja al segundo postulante en el concurso para el cargo de juez de Cámara Federal de Salta.




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