Washington (Reuters, ANSA) - Representantes de la red Al-Qaeda («La Base») de Osama bin Laden advirtieron ayer que «habrá serias consecuencias» si EE.UU. sigue afectando a la población afgana con su campaña de bombardeos.
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«Si las casas afganas son golpeadas, las consecuencias serán graves», fue el «mensaje especial» que transmitieron al enviado Nic Robertson dos representantes del grupo extremista.
«El mensaje era y lo describieron como especial: que tenían muy en claro que si son destruidos hogares afganos habrá serias consecuencias», dijo. Robertson agregó que los representantes de Al-Qaeda no describieron exactamente cuáles serían las consecuencias. «Sin embargo, había una amenaza implícita», señaló.
El británico Robertson fue uno de los pocos periodistas occidentales admitidos en Afganistán para comprobar con sus propios ojos los efectos de una incursión aérea que, según los talibanes, habría provocado 200 muertos en un pueblo de montaña.
«Eran dos: uno hablaba un inglés fluido y hacía de intérprete del otro», contó el periodista. «Ambos eran serios, autorizados, sin dudas al referir el mensaje de Bin Laden, con quien se habían reunido dos días antes». Sobre el enemigo número uno de Estados Unidos, los hombres de Al-Qaeda dijeron que «está vivo y está bien»; que está convencido de haber «fijado los términos de esta guerra: una guerra para la salvación del Islam»; y que pronosticó a Estados Unidos y Gran Bretaña una catástrofe política y económica debido a su implicación en el conflicto.
La reunión con los representantes de Al-Qaeda en Afganistán, relatada por Roberson en una serie de conexiones con la CNN, transformó al periodista inglés en un nuevo Peter Arnett. El célebre enviado de guerra de la CNN fue el único periodista occidental en Bagdad durante buena parte de la Guerra del Golfo; entrevistó a Saddam Hussein, visitó barrios atacados por los bombardeos y fue acusado de «colaboracionismo con el enemigo» por grupos conservadores norteamericanos y la propia Casa Blanca por haber seguido transmitiendo a Occidente imágenes de propaganda y de muerte.
Robertson -graduado en ingeniería electrónica-estuvo en Ruanda, Bosnia, Somalia y Kosovo. También estuvo en Irak con la red de Atlanta, pero como soporte técnico: gracias a él y su teléfono satelital, Arnett y sus compañeros pudieron transmitir en directo desde Bagdad la primera noche de bombardeos.
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