25 de septiembre 2001 - 00:00

Ordenó Bush congelar fondos y cuentas de grupos sospechosos

Paralelamente al avance de las investigaciones por los atentados del 11 de setiembre y a los preparativos para una represalia militar, la Casa Blanca inició ayer movimientos para cortar el financiamiento de los grupos terroristas internacionales. Para eso ordenó el congelamiento de cuentas de organizaciones sospechosas de tener lazos con importantes grupos extremistas y pidió una decidida cooperación internacional.

Ordenó Bush congelar fondos y cuentas de grupos sospechosos
Washington (EFE, DPA, ANSA) - El gobierno de George W. Bush avanzó ayer en el desbaratamiento de las fuentes de financiamiento del terrorismo, al ordenar el congelamiento de los fondos que operen en territorio estadounidense pertenecientes a organizaciones o personas vinculadas a los grupos que pudieron estar relacionados con los atentados del pasado día 11.

La medida bloqueará las cuentas a nombre de personas, empresas y organizaciones no gubernamentales (ONG) que actúen como pantalla para sostener los costosos atentados terroristas.

El mandatario estadounidense indicó que algunas entidades actúan «bajo nombres que suenan bien». «Vamos a acabar con el terrorismo financiero. Deben saber que, si hacen negocios o si apoyan al terrorismo, no lo harán en Estados Unidos», sostuvo Bush en los jardines de la Casa Blanca.

La administración Bush emitió un listado preliminar de un total de 15 organizaciones y 12 personas sospechosas. Algunos son conocidos grupos terroristas -que obviamente no tienen nada a su nombre- como Al-Qaeda (el ejército formado por el multimillonario Bin Laden) o el Grupo Islámico Armado (GIA/Argelia), pero también hay tres ONG como Wafa Humanitarian Organization, o empresas como la compañía de importación y exportación Mamoun Darkazanli (ver nota vinculada).

El secretario de Estado, Colin Powell, pidió a otros países que colaboren en esta estrategia de bloqueo de fondos, porque «muchos de sus activos no están en bancos de Estados Unidos». Para Powell es fundamental desentrañar las ingenierías financieras de los terroristas «porque son su salvación para que sigan perpetrando sus operaciones».

• Castigo

En un tono más severo, el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, advirtió a los bancos extranjeros que no adopten una medida similar, que EE.UU. los castigará «por proveer los recursos que hacen posibles estos actos diabólicos».

O'Neill agregó que esta iniciativa cuenta con el apoyo de los países más industrializados del mundo (G-7) y de Rusia.

Por su parte, la fiscalía de Luxemburgo -en donde rige el secreto bancario-confirmó una información del semanario alemán «Der Spiegel»,
según la cual un abogado francés, al parecer actuando a nombre de la familia Bin Laden, habría tratado de realizar una millonaria transacción financiera en un banco de ese país.

«Estamos investigándolo, aunque el banco actuó correctamente al rechazar la operación, sospechando que se trataba de lavado de dinero», admitió el jefe de la Comisión de Vigilancia del Sector Financiero en Luxemburgo (CSSF), Jean-Nicolas Schaus.

La fiscalía recibió informaciones de grandes entidades financieras que podrían dar indicios de las relaciones de la red del sospechoso Bin Laden, «aunque se carece aún de una pista segura», informó ayer el fiscal luxemburgués Carlos Zeyen.

• Respuesta

Las empresas responden a un llamado del gobierno luxemburgués tras los ataques terroristas en Estados Unidos, que luego enviará los datos recabados a los organismos de seguridad estadounidenses.

Zeyen no precisó la cantidad de denuncias recibidas, limitándose a señalar que en Luxemburgo circula una lista de unos 200 nombres de personas y organizaciones buscadas, «aunque muchos de ellos pueden ser perfectamente inocentes».

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