Otra polémica por apuestas porteñas
-
Malvinas, IA y críticas a la agenda global: los ejes del discurso de Milei ante la ONU
-
El Gobierno reúne a la mesa política en medio de las tensiones con Patricia Bullrich por el Presupuesto 2027
Empleados
del casino
flotante de
Puerto
Madero
marcharán
hoy para
reclamar
seguridad
después de
los incidentes
que protagonizaron
el
viernes
pasado. Hubo
destrozos y
una decena
de heridos.
Lo cierto es que el Instituto del Juego de la Ciudad de Buenos Aires, cuyo ex director, Carlos Gallo, se apartó tras una polémica con el ministro de Producción de Telerman y algunas complicaciones judiciales, no ha dado noticias de recurrir el convenio durante su vigencia. Tampoco, claro, lo ha hecho Lotería Nacional, foco de otro escándalo reciente cuando formuló el llamado a licitación de los cinco bingos de la Capital Federal.
Curiosamente, sólo el legislador macrista Daniel Amoroso, secretario general del sindicato de trabajadores de juegos de azar, protestó por la medida. Fue en agosto, cuando quizá ya se había terminado el plazo para rescindir el convenio, de acuerdo con la letra de éste que, con el acuerdo de los legisladores, dispuso: «Tendrá una vigencia de 4 años a partir de su aprobación, y se considerará prorrogado por períodos iguales en tanto las partes no manifiesten su voluntad en contrario de modo fehaciente con ciento veinte días de anticipación al respectivo vencimiento».
Ese convenio otorgó, en su primera cláusula, «mantener la exclusividad de Lotería en la explotación, comercialización y fiscalización de los juegos de azar, destreza y apuestas mutuas que ésta viene desarrollando en el ámbito local». No le permite, en cambio, abrir nuevos juegos.
«Sólo podrán habilitarse nuevos juegos o explotaciones con la conformidad concurrente de ambas partes», dice el acuerdo que también estableció que Lotería distribuya utilidades a la Ciudad.



