Para rankear, kirchneristas hacen "corralitos" a Scioli
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Daniel Scioli
estuvo ayer
en la ciudad
de La Plata.
Flanqueado
por el intendente
Julio
Alak, visitó la
UNLP, donde
lo recibió el
rector Gustavo
Aspiazú.
Más sutil, Julio Alak también vela su arsenal. Ayer, Scioli le dedicó tres horas al platense que lo paseó por la ciudad hasta terminar, cafeteando, en una cervecería histórica con Lito Cruz y doña Ofelia, madre de Cristina, a quien el alcalde le puso una custodia permanente.
Alak tiene cierta ascendencia sobre los miembros de la Junta Electoral, organismo que será el encargado de habilitar -al menos en la primera instanciala candidatura de Scioli, que la oposición impugna por lo que deberá atravesar más de una traba legal.
El platense jugó a ser vicegobernador, pero ahora tiene decidido competir, por quinta vez, por la intendencia. Sibila, Chiche Duhalde lo pronosticó cuando, hace años, en un rapto de furia, le gritó: «Vos vas a terminar siendo el Quindimil de La Plata».
Entre un líbero como Pablo Bruera y un kirchnerista alicista como Carlos Castagnetto, Alak pulsea por un botín: que en La Plata no haya colectoras y la única lista del Frente para la Victoria, debajo de un Kirchner y Scioli, sea la que encabece él a nivel local.
Con otras pretensiones, el Partido de la Victoria (PdV) que a nivel nacional preside Graciela Ocaña, también se esfuerza por aparecer en el radar de Scioli. Ayer, la franquicia bonaerense, estrenó local en la Capital, con Scioli y Ocaña como invitados top.
Pero el show lo armó Aldo «Gaucho» San Pedro, antiguo kirchnerista, que derrapó en una intentona secesionista en el bloque de senadores. Aunque está lejos del romance político, San Pedro no vería mal que en la fórmula oficial la complete Ocaña.
El metalúrgico de Bragado, ciudad donde podría competir por la intendencia, tiene, sin embargo, más sintonía con el dúo Morena-Dante Dovena, con quienes suele cenar. Dovena, a su vez, se mostrará hoy con Scioli en San Martín, donde se anota para ser alcalde.
Ni la cofradía legislativa PJFpV ni Alak ni San Pedro ni Dovena son adelantados en ese juego. Los primeros en descifrar la melodía Scioli fueron Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro quienes, a fines de febrero, armaron un acto masivo en la cancha de Arsenal para cuadrar a su tropa.
Sobreentendido: quien vio aquel tumulto comprobó que, quizá, no sea lo más recomendable ignorar al M-E a la hora de repartir los despachos del próximo gobierno.
Otro que primereó fue Díaz Bancalari, quien el 5 de marzo recibió a Scioli durante una cumbre del PJ bonaerense donde, además, logró la única foto grande de la fusión con el kirchnerismo: en el escenario estaban «Cuto» Moreno, Alberto Balestrini y Sergio Massa.
Un detalle: el peronismo ex duhaldista, que orbita en torno a Bancalari, el año pasado festejó como pocos la irrupción de Scioli. Ahora aquellos brindis no son tan efusivos como entonces.
Mecánica distintiva usan otras grupos piqueteros. Barrios de Pie (BdP) se plantó en la trinchera de enfrente y resiste, acorazado, la postulación de Scioli. Lo mismo hace con Jorge Telerman en la Capital Federal. De tan autónomos, Humberto Tumini y Jorge Ceballos parecen enemigos.




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