5 de marzo 2003 - 00:00

Pasión femenina en listas bonaerenses

Saturado de tironeos, aprietes y mezquindades, el cierre de listas en Buenos Aires sigue siendo una cantera de extravagancias y un laboratorio para observar a la jauría de los políticos. Aunque aportaron todos los partidos, la mayoría proviene del peronismo que ofrece escándalos en la dimensión de su tamaño como partido.

En el registro hay para todos los gustos: damas beneficiadas por su apellido o por sus esposos, duhaldistas que van por fuera del PJ, duelo de pago chico entre ministros, radicales sponsoreados por peronistas, fórmulas tardías y hasta candidaturas desiertas. Veamos una síntesis.

Como un dirigente no puede ocupar dos cargos al mismo tiempo y los pactos son frágiles, se convirtió en un dato común la presencia de «esposas de» y «hermanas de» en las listas de candidatos. No es nuevo, pero este año se repite: María Elena Torres, esposa de Osvaldo Mércuri, es candidato a intendente en Lomas de Zamora; Sandra Meckievi, hermana del ministro de Justicia bonaerense Alfredo «Tati» Meckievi, quiere ser diputada por la Quinta Sección; y María de Jesús Balbuena Miranda busca una banca en el Senado, con el patrocinio de su marido, Baldomero «Cacho» Alvarez.

• A pesar de que Eduardo Duhalde reniega de los disidentes que abandonan el PJ para saltear las internas, dos dirigentes con acceso irrestricto a Casa Rosada, rompieron el peronismo para ser candidatos. Por un lado, el diputado nacional Carlos Brown que armó una lista vecinal en San Martín; por el otro, Pablo Bruera, joven concejal platense auspiciado por Alfredo Atanasof que toreará a Julio Alak con un frente donde militan peronistas, frepasistas y hasta radicales.

También en San Martín la UCR tiene sus deslices. El actual intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, abandonó el partido para buscar su reelección con el sello Poder Vecinal, aliado a Elisa Carrió, que el viernes lo visitará para bendecir el pase. En tanto, por la UCR se anotó Walter Carusso, ligado a Enrique «Coti» Nosiglia que además, como miembro de la Comisión Directiva de Chacarita, es patrocinado por Luis Barrionuevo.

• Los enojos fueron dato común. En Quilmes, Eduardo Camaño se enfureció con su vecino de distrito y gabinete Aníbal Fernández, porque éste diseñó sin avisarle una lista propia municipal. La abre el «joven Ch» (banda que auspicia Chiche Duhalde) Sergio «Chino» Villordo, lo que obligó a Camaño a gestar su propia tira encabezada por Alberto De Fazio. Para no ser menos, el felipista Federico Scarabino catapultó a Juan Carlos Tuzzolino, escoltado por el críptico Luis Curti. Como si no fuera suficiente, por fuera del PJ, Alberto Pierri inscribió a Angel Abasto; Alberto Kohan proclamó a Tránsito Saucedo, y otro funcionario de Felipe Solá, Eduardo Schiavo, también se anotó. Que nadie se atreva, al menos en el caso de Quilmes, a decir que el peronismo no tiene candidato. O sí.

En las frenéticas horas del cierre de listas, mientras la gobernación ardía, apareció Juan Pablo Cafiero a prestar su colaboración. «Cualquier cosa que necesiten cuenten conmigo», les avisó a los felipistas abocados a pulsear con el duhaldismo por los pocos lugares a repartir en las boletas. «Bárbaro 'Juampi' ¿qué podés aportar?», le preguntó un ministro. «Y... hay un compañero que andaría bien para diputado nacional y una amiga, muy formada, podría funcionar bien en la Legislatura», se animó Cafiero y chocó con una respuesta maliciosa: «No gracias, 'Juampi', dejá. Nos arreglamos solos».

• Compañeros hasta ahí. Eso argumentó Mirta Cure, sexta candidata del PJ por la Cuarta Sección, cuando presentó justo sobre la medianoche del viernes una impugnación contra su compañera de lista, Marta Médice, ubicada en el tercer escalón. No es un taxi, pero Médice -sugerida por Raúl Rivara, ministro de Solá- estaría «floja de papeles» por lo que Cure se animó a impugnarla.

El capítulo no está clausurado pero, por ahora, Solá no pudo repetir el esquema de sublemas que aplicó Carlos Ruckauf en 1999: listas no peronistas que llevaban la fórmula del PJ -como la UCeDé y el cavallismo-lo que permitió el triunfo del hoy canciller. Solá tenía la oferta de los peronistas disidentes y frepasistas que armaron el PAN, grupo que comanda Ismael Alé, hombre de Lanús, que incomoda a Manuel Quindimil. Alé fue el único peronista no duhaldista que en diciembre pasado, cuando Solá lanzó su candidatura en La Plata asistió al acto. Como en el PJ lo miran de reojo, a Solá le negaron que lo acepte como lema. Igual hay tiempo hasta mediados de julio.

El sábado, para repasar cómo quedaban las listas y lamentar que el PJ no gestó en una concertación con el sector productivo, por lo que no cedió lugares a empresarios en las listas, 34 directivos de la Federación Económica de Buenos Aires se juntaron a almorzar y aprovecharon para simular una votación, que arrojó un resultado sorprendente aún para los presentes: Kirchner 11 votos, López Murphy 9, Menem 5 y Moreau 4, entre otros. El detalle: un voto a Patricia Walsh.

• Walsh no pudo convertirse en mártir logrando el histórico honor de ser candidata de un acuerdo comunistas-trotskistas, entre Izquierda Unida y el Partido Obrero. Como eso fracasó, el PO de Buenos Aires no pudo inscribir su fórmula, tarea que recién completó ayer, al anotar a Christian Rath para gobernador y Daniel Rapanelli de vice, además de presentar listas en setenta distritos de la provincia. El que todavía no pudo hacerlo, es el Frente Grande de Eduardo Sigal que prometió presentar fórmula a la gobernación pero todavía no lo hizo por lo que, hasta ahora, dejó ese cargo desierto.

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